• Página Principal
  • Foros
  • Eventos
  • Entrevistas
    • Entrevistas julio 2011
    • Entrevistas marzo 2011
    • Entrevistas mayo 2009
    • Entrevistas abril, 09
    • Entrevistas marzo, 09
  • Comentarios
    • Comentarios julio 2011
    • Comentarios marzo 2011
    • Comentarios abril 2009
    • Comentarios marzo 2009
    • Comentarios febrero, 09
  • Trayectoria
  • Contacto
Foros
 
Entrar | Registrarse
BuscarInicio Foro
  Artículos y transcripciones  Onexpo  La cumbre de Ch...
 La cumbre de Chávez
 
 22/07/2010 13:47:57
sergiosarmiento
1228 mensajes
1º


La cumbre de Chávez

Onexpo

Sergio Sarmiento

Jaque Mate

Marzo / Abril 2010 

 

 

            Pocas veces ha sido tan notoria la pérdida de dirección de la política exterior mexicana como en la cumbre de la unidad latinoamericana que se llevó a cabo en la Riviera Maya en febrero de este 2010. La idea era tener en una reunión de alto nivel a todos los mandatarios latinoamericanos para generar un organismo independiente de la OEA que permitiera a las naciones de nuestra región tomar decisiones sin la influencia de Estados Unidos y Canadá.

Al final la nueva organización nació dividida, en particular con fuertes diferencias entre Colombia y Venezuela. Se creó la nueva organización, pero no hubo siquiera un acuerdo para darle un nombre. Los detalles del organismo tendrán que esperar a la próxima reunión, que será en Venezuela el año que viene, donde el presidente Hugo Chávez tendrá mejores posibilidades de imponer toda su agenda.

Chávez, sin embargo, tuvo el suficiente poder para imponer la exclusión de un país en esta reunión en la que México, como país sede, hacía las invitaciones. Efectivamente, a instancias de Venezuela, Honduras se convirtió en el único país en no ser invitado a esta cumbre de “unidad” latinoamericana.

            México no tiene ninguna razón para distanciarse de los Estados Unidos y Canadá como pretenden Hugo Chávez y sus aliados. Más del 80 por ciento del comercio exterior de nuestro país se lleva a cabo con Estados Unidos. Toda Latinoamérica apenas representa un 5 por ciento de nuestro comercio. La misma situación se registra en materia de inversión extranjera. Virtualmente no hay inversión en México de Latinoamérica, pero la estadounidense ha generado millones de empleos en nuestro país.

            Nuestros hermanos de Latinoamérica con frecuencia nos han vuelto la espalda. Recordemos la actitud de Argentina y Ecuador, países que cerraron las puertas a los mexicanos durante la epidemia de influenza de 2009. En cambio, cuando en 1995 se desplomó la economía de México, el entonces presidente Bill Clinton de los Estados Unidos montó un paquete de rescate de 40 mil millones de dólares para México.

            México invitó a la cumbre de la Riviera Maya a Raúl Castro, el presidente de Cuba. En principio esto es correcto, a pesar de la falta de democracia en la isla. Uno de los principios tradicionales de la política exterior mexicana, aunque no siempre respetado, era no juzgar la legitimidad de los regímenes de cada país. El boicot estadounidense a Cuba que ha durado muchas décadas ha sido una medida contraproducente para los cubanos y para la comunidad iberoamericana.

            Pero si bien tenía sentido invitar a Castro como un gesto de que no se permitiría ya a Washington imponer las reglas de la relación de Latinoamérica con los propios países de la región, resultó un absurdo que no se invitara a Honduras supuestamente por no ser un país democrático. Honduras, paradójicamente, acababa de tener elecciones que todos los observadores consideraron limpias y justas, y las cuales se saldaron con el triunfo de un candidato opositor, Porfirio Lobo, quien era ya presdente en el momento de la cumbre. Si la supuesta falta de democracia de Honduras fue la razón de su exclusión, la presencia del cubano Castro y quizá del propio Chávez resultaba inaceptable.

            Uno puede entender que México quiera liberarse de la hegemonía de los Estados Unidos a pesar de los beneficios que esta relación conlleva, como un superávit comercial de más de 50 mil millones de dólares. Lo que no tiene sentido es que queramos liberarnos de Estados Unidos sólo para que el presidente de Venezuela nos imponga su política exterior y nos impida invitar a una reunión de unidad latinoamericana a un país democrático, como Honduras, diciendo que no es democrático, mientras recibimos al presidente Castro de Cuba, quien encabeza un país sin democracia.

 Página 1 de 1
AnteriorSin ranking
  Artículos y transcripciones  Onexpo  La cumbre de Ch...

Diseño Web por WSI   Todo el sitio Copyright 2007 Sergio Sarmiento. Prohibida su reproducción sin autorización escrita.   Privacy Statement