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 Susana Harp
 
 23/07/2010 15:28:29
sergiosarmiento
1228 mensajes
1º


Susana Harp

México, D. F., 16 de julio de 2010.

 

 

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA ENTREVISTA CONCEDIDA POR SUSANA HARP, CANTANTE Y MÚSICA, AL PERIODISTA SERGIO SARMIENTO, CONDUCTOR DEL PROGRAMA “LA ENTREVISTA CON SARMIENTO”, DE TV AZTECA.

 

 

SERGIO SARMIENTO: Hola amigos, qué tal, sean ustedes bienvenidos a La Entrevista. Hoy se encuentra con nosotros Susana Harp, ella es música y ha recopilado una parte muy importante de la música de su estado natal, de Oaxaca. Susana Harp tiene un gran respeto, una gran tradición, un gran reconocimiento en el mundo musical, no solamente porque tenga una voz agradable, que la tiene, una voz muy hermosa, sino por la manera en que ha recuperado la música de Oaxaca, por la manera en que ha compartido esta música de Oaxaca con gente de todo el país, gente de muchos lugares del mundo también. Ella acaba de sacar un nuevo disco, que se llama “Mi Tierra, volumen II”, pero, más que hablar sobre nada más un disco, yo quisiera que usted llegara a conocer a esta mujer, a quien yo le tengo en lo personal una gran admiración por el trabajo que ha hecho precisamente para recuperar toda esta música. Susana Harp, gracias por estar con nosotros en La Entrevista.

 

SUSANA HARP: Gracias Sergio.

 

SERGIO SARMIENTO: En primer lugar, ¿qué es “Mi Tierra, volumen II”?, bueno, al ser volumen II pues ya es la segunda parte de un disco que se llama “Mi Tierra”, del cual hablamos hace ya algún tiempo, pero cuéntanos qué es “Mi Tierra”.

 

SUSANA HARP: “Mi Tierra” ha sido una serie de producciones donde la intención es que si alguien va a Oaxaca y quiere llevarse música representativa del estado qué tendría que contener este par de producciones. Entonces están los himnos más significativos de mi estado, también colamos algunas piezas poco conocidas, pero muy representativas de las regiones, y siempre con esta parte de querer hacer que suenen también los idiomas indígenas, que en especial en Oaxaca nada más hay 16 constantes y sonantes, más todas las variantes dialectales. Entonces lo que queremos es que se lleven un regalo significativo que huela a tierra, que huela a una raíz profunda.

 

SERGIO SARMIENTO: Susana, Oaxaca es una entidad realmente muy compleja, 500 municipios aproximadamente, no sé si son un poquito más o un poquito menos.

 

SUSANA HARP: Más, 570 municipios.

 

SERGIO SARMIENTO: 570 municipios, pero además es muy diversa, la costa es muy distinta de los valles centrales, de las sierras, ¿cómo haces para darle una unidad al trabajo musical cuando finalmente estás tratando de reflejar mundos muy diversos?

 

SUSANA HARP: Sí, efectivamente, son muchas culturas y creo que esa es la gran riqueza de mi estado, que todos están conviviendo constantemente, y la unidad básicamente se la dan dos cosas, la banda en este caso, que es el formato musical que me acompaña, es una banda sinfónica, son alrededor de 70 músicos los que están grabando en esta producción, al igual que en la primera, es la banda más antigua de Oaxaca, es una institución de 130 años de existir y tiene 20 años dirigida por el maestro Eliseo Martínez, es la primera unidad, que todo está con la banda. Y después los arreglos, los arreglos son muy importantes porque podría en un momento dado sonar como algo separado o, como bien dices tú, una chilena de la costa o un son istmeño, o una vals de los valles centrales. Sin embargo, yo tengo la oportunidad de platicar mucho con los arreglistas, en este caso la gran mayoría de los arreglos los hizo Óscar Martínez, que es un extraordinario músico oaxaqueño, y un arreglo de Javier Peralta. Al platicar con ellos también eso permite darle una unicidad a la producción y que haya como un discurso completo de principio a fin.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué es una chilena?

 

SUSANA HARP: Una chilena es un ritmo, es un ritmo que se hace en la Costa Chica.

 

SERGIO SARMIENTO: Pensé que era una mujer chilena, pero no, me imagino que no es eso, ¿verdad?

 

SUSANA HARP: No, así se le dice a este ritmo. La San Marqueña, que es una canción muy conocida, es una chilena, es un ritmo de chilena y, tal cual su nombre lo sugiere, es un ritmo que nos llegó de Chile, de este país, que cuando en la época de la fiebre del oro en San Francisco pues eran embarcaciones que subían poco a poco, que no tenían la rapidez de las embarcaciones de ahora, y entonces se quedaban en las costas de México, básicamente en lo que se le llama Costa Chica en Guerrero y en Oaxaca, y las tripulaciones bajaban, y bajaban por días o por semanas, en lo que reparaban el barco, en lo que tenían víveres, intercambiaban muchas cosas, como lo habíamos platicado, las costumbres, la música y hasta el ADN muchas veces.

 

SERGIO SARMIENTO: Eso suena amoroso.

 

SUSANA HARP: Eso suena muy amoroso. Entonces allá se llaman cuecas, nosotros nos quedamos con ese ritmo en esta región de la Costa Chica, lo hicimos un poquito más para adelante, más alegre, pero se baila incluso igual, con el pañuelito en la mano, es una réplica ya a nuestra usanza.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué es el proyecto Xquenda?

 

SUSANA HARP: Xquenda es una asociación civil, que cuando yo saqué el primer disco, en 1997, me di cuenta que no era la única loca náufraga en medio de un océano poco conocido por los artistas independientes, sino que éramos muchos. Entonces, Sergio, mi intención fue decir, bueno, si estoy descubriendo el hilo negro pues que no lo descubramos todos de manera independiente, mejor tratemos de unirnos y de hacer lo que en mi tierra se llama tequio, ésta...

 

SERGIO SARMIENTO: El trabajo comunitario.

 

SUSANA HARP: Este trabajo comunitario donde cada quien pone su oficio y que a través de tu oficio vas ayudando a un proyecto colectivo. Y eso es lo que yo tengo ganas de hacer, junto con Blanca Charolet y con Rosario Camus, de que Xquenda nos sirva a muchos, que no nada más sea una pequeña puerta para que dos o tres proyectos independientes caminen, sino que le sirva mucho a otra gente. Y no nada más tienen que ser artistas que se dediquen a hacer algo similar a lo que yo hago, o sea, no forzosamente tiene que ver con música mexicana o con una expresión forzosamente mexicana, tiene que ver con el apoyo a artistas independientes mexicanos, sean de las ciudades o de las comunidades indígenas y sea el proyecto que sea, si tiene calidad y Xquenda sirve de algo pues ahí está abierto.

 

SERGIO SARMIENTO: Ahora, tú tienes un disco que se llama “Xquenda”.

 

SUSANA HARP: Sí, todo en mi vida se llama “Xquenda”.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Cómo fue que te empezaste a meter en la música? Tengo entendido que estudiaste psicología, ¿cómo se transita desde la psicología hasta la música?

 

SUSANA HARP: La música estuvo siempre, mi madre es pianista, en Oaxaca sólo hay que salir a las calles y te topas así con la cultura a borbotones, y ves una banda pasar por allá, y al rato hay una lectura de poesía. Entonces es como natural, es como salir a patinar, es como jugar. Y cuando me doy cuenta de que es una pasión que verdaderamente sí me arrebata el sueño, ya también tenía enfrente la decisión de hacer una carrera y, bueno, decido hacer la parte de psicología, que era lo que tenía a mano cercano en Oaxaca, que también es algo que me encanta y que me apasiona. Pero la música era algo como muy lejano para poderlo terminar de hacer allá, y especialmente el canto. Entonces pacientemente esperé a terminar la licenciatura y después me vine a la Ciudad de México y como pude sobreviví los dos primeros años, entendiendo esta ciudad tan grande y tan rápida, es una vorágine que en la provincia no estamos acostumbrados a vivir, pero soy muy terca y después sí entendí cómo hacerlo, y aquí estoy 14 años después trabajando en este proyecto.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Cómo haces tu trabajo de investigación, cómo recuperas estos sones, cómo recuperas estas chilenas, estas piezas tradicionales de tu estado?

 

SUSANA HARP: Pues tengo la fortuna desde los 16 años de trabajar en las comunidades indígenas y de ahí aprendí y entendí en qué ciudad, en qué estado y en qué país había nacido. Entonces siempre tuve esta oportunidad de estar cercana a las comunidades. Cuando llegué a México me tardé seis años en cantar, entonces en el ínter estuve haciendo muchas otras cosas, estudiando, trabajando en fundaciones que tenían que ver con comunidades indígenas, y a partir de eso seguí haciendo como mis recopilaciones de manera como muy casera. Pero si ya había llegado a una comunidad que íbamos a trabajar con tejedores o con langosteros, o con lo que hubiese que trabajar en esa región, pues yo ya me quedaba, luego con una pequeña grabadora, y trabajaba y platicaba con la gente, ya que me conocían, y hacía esta como labor de ir haciendo mis apuntes. Posteriormente ahora ya tengo como muy claros los meses en los que puedo hacer este tipo de recopilación, que son enero y febrero, que en la parte cultural y creo que en muchas otras partes no pasa nada en este país.

 

SERGIO SARMIENTO: No hay conciertos, no hay presentaciones.

 

SUSANA HARP: No pasa nada, entonces son como los meses que le dedico a esta recopilación, que muchas veces es en las fonotecas, que voy y yo también entrevisto a la gente que tiene esto como una profesión, que son los etnomusicólogos, los antropólogos sociales. Yo no soy especialista, aquí mi virtud es saber quién lo sabe y que me lo comparta, y después  yo lo que hago es compartirlo con el resto de la gente.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Cuándo decidiste que lo que ibas a hacer es cantar, que lo ibas a hacer es interpretar estas piezas de tu tradición cultural?

 

SUSANA HARP: Cómo a los 18 años tuve la oportunidad de formar parte de un grupo allá en Oaxaca, se llamaba Neza-Cubi, que era Camino Abierto, y entendí que me gustaba mucho cantar esto que era como lo mío. Después, cuando llegué a México, también entendí que si no había una claridad en mi proyecto no iba a pasar nada. Y cuando ya había yo soltado esta aferración por la música, porque realmente fue muy difícil el inicio, fue como una casualidad el poder cantar en zapoteco y en español, en una reunión equis, precisamente con fundaciones, y de pronto por ahí había una fundación que su objeto también tenía que ver con la cultura, y cuando terminó la reunión me dijeron “oye, ¿por qué no grabas un disquito con esas cosas raras que cantaste hoy?”, y yo así, o sea seis años después ya ni por aquí me pasaba. Y pues así fue, el primer disco fue como una recopilación muy cuidadosa, pensando que iba a ser un disco que no iba a pasar por ninguna tienda ni por ningún programa, ni por ninguna televisión. Sin embargo, me daba la oportunidad de acercarme a esa pasión que aparentemente no me iba a tocar hacer en esta vida, y fue maravilloso ver que tuviera vida propia y el disco caminara. Y ése fue el que se llamó “Xquenda”.

 

SERGIO SARMIENTO: Ése fue el primer disco entonces.

 

SUSANA HARP: Sí, ése fue el primer disco. Y, como la oportunidad era hacer precisamente esto, y no tenía ningún fin comercial, pues me metí a la cocina a buscar piezas así muy viejitas. Por ejemplo, ese disco lo abro con una canción que un historiador de Oaxaca, Alejandro Méndez Aquino me contaba que a Porfirio Díaz le gustaba agarrar la guitarra y cantar en las tertulias y era una pieza que a él especialmente le gustaba mucho cantar. Entonces me di estos lujos, Sergio, de ir a buscar piezas que estaban por ahí perdidas y que fue increíble ver cómo del otro lado también había gente que le podían interesar estas voces antiguas o estas lenguas indígenas, que realmente estoy segura que son muy dulces, y que hay grandes prejuicios, que la gente no se permite conocer de primera vista, de primer oído, y decidir por cuenta propia si les gustan o no. Entonces, como no tenía ningún prejuicio, ninguna, pues no sé, no tenía que quedar bien con nadie, puse exactamente lo que yo quería poner en ese disco.

 

SERGIO SARMIENTO: Susana, dices que “Xquenda” no tenía propósito comercial, ¿pero vives de la música o haces otras cosas?

 

SUSANA HARP: Sí.

 

SERGIO SARMIENTO: Sí estás viviendo de la música actualmente.

 

SUSANA HARP: Sí, sí, por supuesto, o sea, ya lo que hicimos fue profesionalizar este sueño, darle una forma, darle una manera como muy estricta. En esa parte soy como muy organizada, y gracias a eso hemos podido hacer que esto tenga ya un tinte de una carrera, y que además no nada más me sirva a mí, sino el chiste es que si ya abrimos, si ya sabemos hacer la distribución de discos a nivel nacional, bueno, esa distribución también la abrimos para muchas otras personas, entonces chiflo, canto y como pinole, sí hago muchas cosas, pero todo tiene que ver alrededor de la música.

 

SERGIO SARMIENTO: A veces cantas en lenguas indígenas, en zapoteco, nos decías, te he escuchado en otras lenguas. ¿Conoces esas lenguas, las imitas o cómo le haces?, porque además son muchas lenguas las de Oaxaca.

 

SUSANA HARP: Yo canto en siete idiomas indígenas y en español. Lo que hago es que me acerco a poetas indígenas, aquí hay una maravillosa asociación de poetas indígenas, y además yo tengo la oportunidad de conocer y tener como amigos a varios de ellos. Entonces lo que hago, Sergio, es que ellos me enseñan a pronunciar adecuadamente, me ayudan a transcribir los textos en el idioma original, en el idioma materno de ellos, y me ayudan a hacer la traducción al español, para que siempre en los librillos de los discos vaya esta información y se pueda tanto leer o intentar leer en el idioma original como en español. Sé exactamente lo que digo en cada palabra, no podría hacer una conversación en todos estos idiomas, en zapoteco es en lo que más me podría defender, porque lo he escuchado más, es lo que más he cantado, y me encanta. Además tengo una pequeña anécdota con el primer disco, que de pronto me hablaron de dos instituciones diferentes que atendían a niños con autismo y me contaban que había sido una casualidad poner precisamente el disco de “Xquenda” y que habían visto cómo las ondas cerebrales se les iban como equilibrando, como si estuvieran en una delfinoterapia, y que evidentemente salía bastante más barato poner mi disco que llevarlos a una delfinoterapia. Entonces fue increíble, porque yo decía, qué chistoso, si hubiera yo intentado unir la psicoterapia con la música no lo logro, y fue una gran casualidad. Me decían que los relajaba mucho, y yo sí creo que estos idiomas verdaderamente tienen otro toque con el corazón, con el alma.

 

SERGIO SARMIENTO: Me dices que la música oaxaqueña tiene un poco como columna vertebral la banda. Tú tocas con una banda sinfónica, bueno, esa es la reina de las bandas, pero usualmente en los pueblos se toca con unas bandas muy pequeñas. ¿Cómo cambia la música cuando se toca esto con una banda de pueblo a cuando tocas con una banda sinfónica como la que tienes aquí en “Mi Tierra”?

 

SUSANA HARP: Mira, para que un pueblo de mi tierra esté completo tiene que tener su cancha de basquetbol, que es donde pasa todo…

 

SERGIO SARMIENTO: ¿En la cancha de basquetbol?, qué curioso.

 

SUSANA HARP: Todo pasa ahí, las fiestas…

 

SERGIO SARMIENTO: No pensaría uno que los indígenas de la Sierra de Oaxaca se especializaran en el juego de basquetbol.

 

SUSANA HARP: Les encanta, juegan, y juegan bien siempre, y además en la cancha es un pretexto quizá, pero ahí los ves boleando y todo, y ahí ocurre todo. Luego su agencia municipal o palacio, dependiendo si es grande, chiquito o mediano. Y la tercera es una banda, si no hay banda no están completos.

 

SERGIO SARMIENTO: No es pueblo.

 

SUSANA HARP: Y hay unas, pero las más chiquitas son de 20 o 25 músicos, no creas que son pequeñitas.

 

SERGIO SARMIENTO: Yo he escuchado de unas muy pequeñas, como cuatro o cinco nada más, pero…

 

SUSANA HARP: No creo que sean de por allá, yo creo que, por ejemplo, al norte del país sí están las tamboras, que también son bandas, que son alrededor de unos 12 o 15 integrantes, a veces más, pero normalmente tienen por lo menos unos 20, porque la diferencia de una banda y de una orquesta es que las bandas no tienen cuerdas, no tienen violines, violas, chelos, contrabajos, entonces los clarinetes básicamente son los que sustituyen estas voces, entonces hay clarinetes primeros, segundos, terceros, que son los que van sustituyendo precisamente las cuerdas. Y la banda principal, que es la banda del estado, se le llama sinfónica porque toca sinfonías. Ahí hay una confusión entre sinfónico, entre cuándo es sinfónico y cuándo es filarmónico. Creen que tiene que ver con la cantidad de músicos y no tiene que ver con eso. Una orquesta puede o no ser sinfónica, una banda puede o no ser sinfónica, tiene que ver más bien si su dotación le permite tocar sinfonías. Y las filarmónicas en teoría no cobran, están por amor, por eso se llaman filarmónicas. Entonces, por ejemplo, la banda de Tlahuitoltepec, que a veces también ha venido aquí a la Ciudad de México, y que es una cosa maravillosa escuchar a estos niños y jóvenes, ellos son una banda filarmónica, porque no cobran.

 

SERGIO SARMIENTO: Decías que los arreglos son muy importantes, ¿con quién trabajas en los arreglos, es siempre la misma persona o son personas distintas?

 

SUSANA HARP: No, son personas diferentes, depende del concepto del disco. Cuando es música oaxaqueña, y especialmente con este tipo de instrumentación, que además te cuento que finalmente las bandas son los formatos musicales más recientes que tenemos en México, porque es anterior el mariachi, porque con los españoles venían las cuerdas precisamente, las jaranas, las guitarras, los violines. Sin embargo, este tipo de instrumentos los trajo Porfirio Díaz. Entonces este afán que él tenía de imitar a todo lo que pasaba en Francia, especialmente en París, hizo que llegara este formato a Oaxaca. Y ahora parece que todos los oaxaqueños nacen con un clarinete bajo el brazo, pero no, finalmente es algo muy reciente. Entonces, ¿quién mejor me puede entender un arreglo que un oaxaqueño para este tipo de banda? Pero, por ejemplo, trabajo con un extraordinario músico, que se llama Marco Antonio Morel…

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Marco Antonio Morel no es un guitarrista que estuvo, yo lo vi con Eugenia León hace muchos años?

 

SUSANA HARP: Por muchísimos años estuvo con Eugenia, tuvieron un proyecto muy cercano, no sé, 20, 25 años.

 

SERGIO SARMIENTO: Lo conozco, lo he escuchado, es más, lo admiro mucho, siempre me ha parecido un gran guitarrista y un gran músico.

 

SUSANA HARP: Yo creo que es de los grandes guitarristas contemporáneos de nuestro país. Y, ¿sabes qué?, es bien bonito, Sergio, que también con él, con Omar Guzmán, puedo sentarme a platicar y explicarles de qué se trata cada pieza, porque de pronto les llego con recopilaciones de campo que solamente es una vocecita. Por ejemplo, hice un disco de arrullos, y me acuerdo que Omar Guzmán se me quedaba viendo como, ¿y yo qué hago con esto?, la voz de una mujer cantándole a su hijito, por supuesto a capella, y a partir de una línea melódica ellos tienen que inventar todo lo que está atrás, toda esta armonía que finalmente ya se escucha en un disco, que si es con un cuarteto de cuerdas, que si es con un grupo acústico, que si es con una banda, pero todo eso no existía antes, existía una línea melódica. Y ellos hacen un gran, gran trabajo que yo creo que tendríamos que pagarles casi derechos de coautoría, porque muchas veces están construyendo la música que no existe.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Hacia dónde vas en el futuro, a dónde te gustaría llegar, qué te gustaría estar haciendo en 20 años, te ves todavía en los escenarios, en la música, qué piensas hacer, qué quieres ser cuando seas grande?

 

SUSANA HARP: Qué bonito, gracias, un mezcal aquí para el compañero. Sí tengo muchas ganas de quedarme todavía un buen rato en la música. Cuando creo que ya terminé, Sergio, de pronto me empiezan a surgir así como si la tierra me dijera “hey, por aquí todavía hay muchas cosas pendientes”. No nada más hago cosas de Oaxaca, también me he acercado a otras culturas, a otros estados, hasta ahorita llevo ocho producciones, la mitad son mi tierra y la otra mitad también llevan mi tierra pero me ha abierto a otros estados y a otras culturas. Entonces México es inagotable, tenemos 62 lenguas vivas, somos el segundo país del mundo con más lenguas vivas, yo apenas canto en siete, o sea, me queda mucha tarea por hacer. Hay algunas que no sé si algún día las voy a lograr cantar, porque son, por ejemplo, muy nasales, muy guturales otras, que me he tratado de acercar y hasta ahorita todavía no puedo.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Cómo comercializas tus discos?

 

SUSANA HARP: Todo lo hacemos nosotros mismos, en la oficina somos tres gatos y una maúlla, entonces…

 

SERGIO SARMIENTO: Tú maúllas.

 

SUSANA HARP: Bueno, yo chiflo, canto y como pinole, voy y subo por todos lados. Sabemos hacerlo y sabemos hacerlo bien. También creo que tengo grandes aliados en las cadenas, en las tiendas. Hemos podido comprobar, junto con ellos, de que esta música también gusta. Claro que sabemos que no vamos a hacer las grandes producciones ni nos vamos a llevar un disco de oro, pero sí podemos llegar.

 

SERGIO SARMIENTO: El otro día en una tienda de discos tu disco “Mi Tierra II” estaba en número uno del repertorio mexicano, digamos, o sea, que sí hay gente que se interesa.

 

SUSANA HARP: Sí, sí hay gente que se interesa. Si lo que pretendes es irte a Vail todos los jueves, pues no hagas esto, pero si no es la pretensión en la vida, y si esto es algo que te apasiona, yo creo que el asunto es un cuidado redondito, desde el cuidado de ir y recopilar, desde seleccionar, la parte de la preproducción es muy importante, quizá es la más importante, Sergio, porque cuando tú ya tienes un concepto claro de hacia dónde vas lo que sigue ya es más fácil materializarlo. Cuando tú no tienes claro el concepto de un disco, de una producción, de a qué quieres llegar con esto, a qué quieres que suene, ¡híjole!, de pronto pueden ocurrir cosas increíbles en el estudio y sorpresas maravillosas, pero de pronto puede haber unas divagaciones espantosas. Entonces saber de principio a fin qué es lo que quieres ayuda mucho a aligerar el camino.

 

SERGIO SARMIENTO: De pronto me entero que Susana Harp canta en la Sala Neza y de repente me entero que canta en el Jardín Hidalgo de Coyoacán. ¿Qué significa, qué tan distintos son esos ambientes?, porque deben ser completamente diferentes para cantar.

 

SUSANA HARP: Sí lo son, unos requieren de más rigor en todo el sentido de la organización, sin embargo, la gente que acude normalmente es la misma, es gente amorosa por nuestras raíces, es gente que ya sabe a lo que va, y es gente que se entrega entrañablemente con el corazón, al igual que nosotros intentamos hacerlo en el escenario. Y, aquí entre nos, me encanta la calle, o sea, me siento muy contenta. Cuando, por ejemplo, voy a Ciudad Neza o Iztapalapa hay más oaxaqueños que en Oaxaca, entonces me siento como un poco pez en el agua.

 

SERGIO SARMIENTO: Susana Harp, cantante, música, autora de “Mi Tierra”, autora de “Xquenda”, autora de “Arrullos”, de tantas otras obras, de “Jolgorios y Velorios”, gracias por estar con nosotros aquí en La Entrevista.

 

SUSANA HARP: No, gracias a ti, gracias por el espacio.

 

SERGIO SARMIENTO: Y a usted, amigo televidente, que hace posible este programa, le agradezco también. Eso es todo por hoy, nos vemos la próxima, pero escuche usted esta belleza.

 

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