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 Ramón Aguirre
 
 04/09/2007 14:21:20
yaguilar
633 mensajes
1º


Ramón Aguirre

México, D. F., 29 de agosto de 2007.

 

 

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA ENTREVISTA CONCEDIDA POR RAMÓN AGUIRRE, DIRECTOR GENERAL DEL SISTEMA DE AGUAS DE LA CIUDAD DE MÉXICO, AL PERIODISTA SERGIO SARMIENTO, CONDUCTOR DEL PROGRAMA “LA ENTREVISTA CON SARMIENTO”, DE TV AZTECA.

 

 

SERGIO SARMIENTO: Hola amigos, qué tal, sean ustedes bienvenidos a La Entrevista. Hoy se encuentra con nosotros Ramón Aguirre, él es director general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México.

 

          El agua es uno de los elementos esenciales para la vida, uno de los fundamentos también de la existencia urbana, y realmente no puede haber una comunidad más o menos importante de personas que no tengan algún tipo de sistema para la administración del agua y para desechar también las aguas residuales. Por lo mismo, cuando ya se tienen ciudades grandes, como la Ciudad de México o como algunas otras urbes importantes el problema de la administración del agua se vuelve realmente crucial. Ese es el caso de la Ciudad de México, una ciudad que por una parte tiene problemas de falta de agua, de falta de agua importante, y por otra parte problemas de inundaciones y problemas de qué hacer con las aguas residuales que hay que desechar.

 

          Ramón Aguirre, quien es el director general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, tiene una amplia experiencia en cuestiones precisamente de agua. Él ha sido director general, por ejemplo, de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento del Estado de Veracruz, fue también director general de Infraestructura Urbana de la antigua SEDUE, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología. Y yo quiero agradecerle a Ramón Aguirre su presencia aquí en La Entrevista. Ramón gracias por estar con nosotros.

 

RAMÓN AGUIRRE: Muchas gracias por invitarme, Sergio, estoy a tus órdenes.

 

SERGIO SARMIENTO: Hay muchos problemas fundamentales del agua en el Distrito Federal, en el Valle de México, porque finalmente estamos hablando de una cuenca. Uno de los problemas más graves, por ejemplo, es que hay partes de la ciudad donde simple y sencillamente no se tiene agua o se tiene muy poca agua. ¿Es este un problema de escasez fundamental o es un problema de falta de infraestructura?

 

RAMÓN AGUIRRE: Es una combinación. De hecho yo creo que no estamos conscientes los habitantes de la Ciudad de México que estamos en la zona de mayor escasez del país en cuanto a materia de agua se refiere. Hay un indicador que es el grado de presión hídrico, es decir, la cantidad de agua que demanda una zona en comparación con la que llueve. Por ejemplo, en la zona de Chiapas el grado de presión es de 1 por ciento, es decir, con el 1 por ciento de lo que llueve sería suficiente. Veracruz tiene como el 4 por ciento, la zona norte del país, el Río Bravo, Monterrey, Reynosa, andan por el 66, Baja California anda por el 86 por ciento de presión hídrica. Arriba del 40 ya es una presión muy fuerte, Sergio.

 

SERGIO SARMIENTO: Estas son zonas virtualmente desérticas, como Baja California, ¿no es así?

 

RAMÓN AGUIRRE: Exactamente, y estamos hablando que arriba del 40, de acuerdo con estándares mundiales, estamos en una zona de escasez de agua. De hecho México, quitando la zona del sureste mexicano, es una zona de escasez de agua, es un país con escasez de agua. Ahora, ¿qué sucede?, en el Valle de México en su conjunto el porcentaje es del 120 por ciento, es decir, si pudiéramos captar toda el agua que llueve en la zona todavía nos faltaría un 20 por ciento más para poder atender la demanda de la región.

 

SERGIO SARMIENTO: Pero llueve mucho en la Ciudad de México, ¿no es así?

 

RAMÓN AGUIRRE: Pues no tanto, es una lluvia del orden de unos 780 milímetros al año, que comparado con otras zonas no tiene nada que ver. En Veracruz andamos arriba de los 2 mil en algunas partes, en Chiapas. Pero más que eso es la concentración de la demanda. O sea, la lluvia que se tiene en el Distrito Federal, si no hubiera esta concentración de habitantes en todo el Valle de México, a la mejor estaríamos hablando de que llueve mucho, pero comparado con los habitantes estamos hablando de otra cosa. Ahora bien, también el problema que se tiene es que la gran demanda que hay es de que las aguas de lluvia se desalojen en cuanto se presentan las lluvias en la ciudad, necesitamos una gran capacidad de desalojo, porque lo que eran los almacenamientos de agua dentro del Valle, lo que eran los lagos antiguos, actualmente evidentemente tenemos ya una ciudad que lo que buscamos es que no se inunde. Necesitamos desalojar el agua.

 

A veces nos han preguntado que por qué no aprovechamos el agua de lluvia, de hecho el agua de lluvia se aprovecha en muchas partes del país y del mundo a través de presas, lagos y lagunas. Lo que pasa es que la laguna de México la convertimos en la Ciudad de México y esa es la situación que nos genera problemas. Lo que nosotros nos hemos abasteciendo la mayor parte de los ‘defeños’, y de hecho todo el Valle, es través de una sobreexplotación del acuífero de la ciudad, porque las fuentes externas únicamente representan un porcentaje menor que el agua que estamos consumiendo.

 

SERGIO SARMIENTO: O sea, el agua que estamos trayendo de Lerma, por ejemplo, de cuencas hídricas externas, no son la mayor parte del agua que estamos consumiendo.

 

RAMÓN AGUIRRE: No, nosotros estamos recibiendo del Cutzamala, por ejemplo, 9,500 litros por segundo en promedio, del Lerma estamos recibiendo alrededor de 4,500, son unos 13,500 litros por segundo, cuando la ciudad está demandando del orden de 33, es decir, la mayor parte del agua la estamos extrayendo a través de pozos. Tenemos actualmente 420 pozos perforados dentro de la ciudad, y a través de un proceso de explotación del acuífero agua que se ha almacenado en un acuífero que, vale la pena decir, es muy potente, tiene mucho volumen almacenado, pero estamos en un proceso de sobreexplotación, que la idea es detenerlo, disminuirlo lo más posible y buscar un equilibrio entre lo que le estamos sacando, que es cerca del doble de lo que le está entrando.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Esta sobreexplotación es la responsable de los hundimientos que tenemos en varias puntos de la ciudad?

 

RAMÓN AGUIRRE: Sí, de hecho es algo que ya se tiene descubierto desde los años 50, por Nabor Carrillo. Está detectado claramente que el hundimiento que se tenía en el centro de la ciudad se dio de manera acelerada entre los años 40 y 50. Quiero comentar que a partir de los años 60 y 70 se ha venido hundiendo cada vez menos, a pesar de que la sobreexplotación se ha mantenido o incluso ha aumentado. Lo que sucede es que las arcillas que estaban sueltas, por decirlo así, ya se compactaron y entonces el proceso es un proceso menor. Algo importante aquí, Sergio, es hacer el comentario de que el hundimiento que tenemos en la ciudad en la mayor parte de la ciudad los efectos son mínimos. El 68 por ciento del Distrito Federal no tiene ningún efecto de hundimiento, el hundimiento es cero. Tenemos otro porcentaje del orden del 20 por ciento para llegar al 88 por ciento, donde el hundimiento es entre 0 y 8 centímetros, que es un hundimiento moderado, sobre todo partiendo que es un hundimiento más o menos parejo en la zona. Donde se nos presentan problemas serios es donde las arcillas están muy sueltas todavía, que es en los lagos de Texcoco, en la zona de los lagos de Xochimilco y en la zona de Tláhuac, en lo que es el Lago de Xico, que son las zonas de las arcillas en esta etapa de preconsolidación que en el proceso de la sobreexplotación se ven sujetas a una mucha mayor compactación del orden de 40 centímetros por año, que es muy fuerte.

 

SERGIO SARMIENTO: A lo largo de los años y de los siglos de hecho la Ciudad de México se ha visto inundada cada determinado tiempo, son los viejos lagos que surgen para reclamar su viejo territorio, nos dicen los ancianos. ¿Es verdad esto?

 

RAMÓN AGUIRRE: Bueno, la situación tú la conoces muy bien, es una situación histórica, siempre las inundaciones le han ganado a la infraestructura, desde lo que era el barradón de Nezahualcóyotl, que se hizo en 1450, fue producto de las inundaciones de 1449, y así empezamos a ver toda la infraestructura que ha venido desarrollando esta ciudad para desalojar las aguas de esta cuenca cerrada, siempre ha sido fruto de las inundaciones que se han venido dando. La última más conocida es la de 1951, inundaciones muy fuertes, que estuvo la ciudad inundada cerca de dos semanas, y que implicó proyectar un sistema de drenaje profundo que permitiera la salida de las aguas de lluvia. Pero estamos hablando de un sistema que se inauguró en 1975, cuando había la mitad de habitantes en el Valle de México, ahorita ya tenemos cerca del doble y requerimos más infraestructura para poderlo resolver.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué tan rebasado está ese sistema de expulsión de las aguas de la Ciudad de México?

 

RAMÓN AGUIRRE: Tenemos una limitación real en cuanto a la capacidad. En 1975, cuando se inauguró el drenaje profundo, estábamos hablando de una capacidad de 280 metros cúbicos por segundo, que eran las tres salidas del agua que tenemos, la salida vieja a través del tajo de Nochistongo y lo que es el interceptor poniente. La salida del sistema de drenaje superficial, que es el Gran Canal, que ha tenido un proceso de hundimientos y que originalmente tenía capacidad de 80 metros cúbicos y ahorita tiene capacidad menor a 8, del orden de un 90 por ciento se ha perdido. Y la tercera salida, que es la salida del emisor central. Este emisor central en su etapa inicial de diseño tenía una capacidad de 170 metros cúbicos por segundo, sin trabajar con carga, y actualmente la capacidad de trabajo sin carga es del orden de 110. Entonces sumando las capacidades de lo que serían los tres sistemas, tomando en cuenta la pérdida de capacidad del emisor central por la degradación que ha tenido su recubrimiento interior, junto con el hundimiento que ha habido en el Gran Canal, que ha disminuido su capacidad, bajamos de los 280 metros cúbicos por segundo en 1975 al orden de 150 metros cúbicos actualmente. Por eso son tan importantes las obras que se están desarrollando actualmente, que son cuatro plantas de bombeo que van a permitir por lo pronto recuperar la capacidad del sistema de drenaje superficial. Son tres plantas en la zona del Gran Canal y una planta en la zona del interceptor poniente, en el lado poniente de la ciudad. Con esas plantas, que se deben de terminar este año, vamos a recuperar una capacidad de 70 metros cúbicos sobre lo que tenemos actualmente, que es una capacidad importante, es casi un 50 por ciento de lo que tenemos, pero además nos va a permitir trabajar en el emisor central, en darle un mantenimiento que no se le había dado en los últimos doce años.

 

SERGIO SARMIENTO: Ha habido una serie de llamados, tanto del presidente Felipe Calderón como del Secretario de Ecología, de la SEMARNAT y de la Comisión de Agua, indicando que la Ciudad de México se encuentra al borde de una crisis en materia de agua. ¿Es verdad, está sustentado este llamado en hechos reales o es simple y sencillamente un desplante político?

 

RAMÓN AGUIRRE: Pues yo creo que es una combinación de las dos cosas. La realidad es la siguiente. Nosotros empezamos a trabajar como gobierno de la ciudad generando un consejo asesor del sistema de drenaje de la Ciudad de México. Ese consejo lo instaló el licenciado Marcelo Ebrard en el mes de enero, y ahí se convocaron a los principales especialistas del ramo, que sobre todo están aquí en la Ciudad de México, estamos hablando de 13 ex directores de la Comisión Nacional del Agua, investigadores del Instituto de Ingeniería, técnicos actuales de la Comisión Nacional del Agua, gente del gobierno del Distrito Federal, gente del gobierno del Estado de México, un grupo del orden de 20 gentes. Tuvimos tres reuniones en enero, en marzo, y en abril 19 hubo una tercera reunión donde se sacaron conclusiones. El Sistema de Aguas aportó toda la información que se manejó en estas reuniones, llevamos información de cuánto había llovido, cómo había trabajado el emisor, bajo qué condiciones de carga trabajó, todos los análisis hidráulicos que se tenían, una inspección que se hizo en el año 2006, que se metió una lancha no tripulada, para poder verificar el estado en que se encontraba el emisor central, porque no se podía entrar a hacer una inspección física, porque había trabajado todo el año. Y la realidad es que debido al hundimiento del sistema de drenaje de la ciudad, del sistema de drenaje superficial del Gran Canal, nos hemos visto sujetos a tener que utilizar el sistema de drenaje profundo todas las temporadas del año, los 365 días del año, por la falta de capacidad de los otros dos sistemas para desalojar todas las aguas. Entonces el problema que se nos presentó es que ese sistema de drenaje empezó a trabajar bajo condiciones no de diseño, ese sistema se diseñó para trabajar en temporada de lluvias, para sacar las aguas pluviales que se llegaran a presentar. Sin embargo, al trabajar durante la temporada de estiaje los gases que producen las aguas residuales, metano y gas sulfhídrico, empezaron a deteriorar la capa superficial del emisor central, de tal manera que una capita que era lisa actualmente está rugosa y es directamente proporcional a la capacidad del ducto. Entonces esa doble combinación nos afectó, y, por otra parte, además del hecho de que trabaje el sistema bajo condiciones de carga, en el momento en que se va disminuyendo la capacidad de salida del agua de la ciudad empezamos a detectar que el sistema de drenaje no sólo trabajó los 365 días del año, sino que además trabajó bajo condiciones de carga, es decir, a tubo lleno, cuando ese ducto está diseñado para que trabaje parcialmente lleno. Al trabajar a tubo lleno implícitamente conlleva tener una presión interna sobre las paredes y que puede generar un problema de colapso. Es una situación delicada, porque no es la condición de diseño. Sin embargo, tampoco tenemos claro que vaya a haber un colapso en el corto plazo debido a ello. Es decir, estamos en una circunstancia donde sabemos que el emisor está trabajando a tubo lleno, con carga, ha trabajado 50 veces en el pasado bajo esas condiciones. Sin embargo, no es admisible que lo sigamos haciendo trabajar bajo esas condiciones, por lo cual es la idea de construir estas cuatro obras, y en un momento dado poder entrar a darle reparación al sistema de drenaje para contar con más capacidad. Esa reunión que estamos platicando, donde se llegó a estas conclusiones, fue el 19 de abril. Se le informó al licenciado el día 20 y él solicitó cita con los funcionarios federales, particularmente con el Director de la Comisión Nacional del Agua, el día 23 de abril. Se le presentaron las conclusiones del grupo asesor, acompañamos al licenciado Ebrard con el ingeniero Luege y estuvimos platicando con él, y se le hizo del conocimiento de esta situación. Se instrumentaron de inmediato medidas para construir las obras que comentábamos, que permitieran resolver el problema o caminar por lo menos hacia una solución de fondo, con trabajos de manera acelerada, porque el tiempo normal de construcción de estas obras, que ya estaban programadas y que había recursos en el Fideicomiso 1928, que es un fideicomiso donde trabaja Comisión Nacional del Agua, gobierno de la ciudad y gobierno del Estado de México, porque finalmente, Sergio, estamos hablando de obras de beneficio para el Valle, no son sólo para el Distrito Federal. Esos recursos que ya estaban, y esas obras programadas, se estaban contemplando ejecutar en cerca de año y medio. Eso nos hubiera implicado tener las lluvias del 2007 y todavía tener las lluvias del 2008 haciendo trabajar el sistema de drenaje de la ciudad bajo condiciones no programadas, y todavía ver si para el 2009 podíamos empezar a resolver el asunto. El acuerdo que se tuvo fue convocar a estas obras bajo un esquema de emergencia, tratarlas como una emergencia para evitar que la emergencia se presente, y con base en eso tener las obras concluidas a principio del año que entra.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Del 2008?

 

RAMÓN AGUIRRE: Del 2008.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Están siendo construidas estas cuatro obras?

 

RAMÓN AGUIRRE: Se están construyendo actualmente las cuatro obras. Y la idea es poder entrar, por un lado tener más capacidad del sistema de drenaje de la ciudad, los 70 metros cúbicos que comentábamos, pero por otro lado también poder entrar en el próximo estiaje a reparar el emisor. En ese esquema estábamos trabajando cuando uno de los asesores del señor presidente le dijo o le escribió en la tarjeta que hiciera un exhorto invitando a trabajar a la ciudad, en un esquema que ya tenía más de un mes y que de hecho nosotros fuimos los que planteamos la necesidad de este trabajo. La realidad es que era un trabajo que ya estaba en proceso, que era un diagnóstico que surgió del propio Distrito Federal y que por un error de cálculo, yo estimo, porque yo creo que no fue una convocatoria en términos reales, se hizo un exhorto. Y, por una parte, es bueno porque finalmente se puso sobre la mesa un problema que necesitamos, como mexicanos y como gentes que vivimos en esta ciudad, resolver. Necesitamos que por primera vez hagamos una infraestructura antes de que se presente la inundación.

 

SERGIO SARMIENTO: Antes de la crisis, antes del niño ahogado.

 

RAMÓN AGUIRRE: Antes de la crisis, exactamente, ese es el punto.

 

SERGIO SARMIENTO: Entonces tenemos estos ductos, porque son ductos fundamentalmente, que se están construyendo, ¿cuáles serían los otros proyectos de emergencia, de urgencia, que debería tener la Ciudad de México, tanto para llevar agua a sus habitantes como para expulsar las aguas residuales que no queremos que se acumulen aquí, y también para tratar las aguas?

 

RAMÓN AGUIRRE: Bueno, rápidamente terminamos el tema del desalojo de las aguas de la ciudad. Con estas cuatro plantas que se están haciendo…

 

SERGIO SARMIENTO: Son plantas de bombeo, ¿verdad?, más que ductos.

 

RAMÓN AGUIRRE: Son plantas de bombeo, que van a permitir restituir la capacidad del sistema de drenaje superficial.

 

SERGIO SARMIENTO: O sea, es el mismo, no son ductos, tenemos el mismo sistema de ductos y nada más son cuatro plantas de bombeo.

 

RAMÓN AGUIRRE: Cuatro plantas de bombeo. Ya tenía un canal, que estaba fluyendo el agua más o menos bien, se hunde la ciudad y ahora está en contraflujo, pongo unas plantas de bombeo para volver a elevar el agua que ahorita ya por gravedad no baja. Esta situación, ¿cómo se va a resolver?...

 

SERGIO SARMIENTO: Eso de estar peleando contra la gravedad es una situación realmente que en el largo plazo no se debería sostener. ¿No hay forma de aprovechar una pendiente natural, no hay forma de poner algún tipo de sistema de desagüe que nos permita aprovechar la pendiente y la gravedad?

 

RAMÓN AGUIRRE: Bueno, estamos ahorita trabajando en buscar esquemas que nos permitan disminuir la sobreexplotación y con eso evitar los hundimientos. La zona oriente de la ciudad es la que está sujeta a mayores hundimientos y es donde está el Gran Canal del desagüe. Entonces lo que se tiene que hacer, y de hecho es la siguiente etapa, es un sistema de drenaje profundo abajo de la capa que se está compactando, que permita que la salida del agua se dé en todo momento, a pesar de los hundimientos que se van a seguir dando, con todos los esfuerzos que hagamos, pero la realidad es que se van a seguir presentando hundimientos, sobre todo en esa zona, que está muy suelta y las arcillas están en una etapa de preconsolidación. Ahora bien, con ese proyecto concluiríamos una solución muy clara y de largo plazo para el agua de drenaje de la ciudad, pluvial y sanitaria, porque vamos a tener el emisor central, tenemos el emisor oriente, que sería esta obra profunda abajo del Gran Canal, tendríamos todavía la salida poniente, y tendríamos el Gran Canal en la medida de que siga operando, y a largo plazo va a dejar de operar por el problema de los hundimientos. Pero con esto la siguiente etapa es construir siete plantas de tratamiento…

 

SERGIO SARMIENTO: ¿No tenemos plantas de tratamiento de aguas?

 

RAMÓN AGUIRRE: Tenemos plantas dentro de la ciudad, tenemos 23 plantas que tienen una vocación de reuso del agua dentro de la ciudad.

 

SERGIO SARMIENTO: Las que se usan para riego.

 

RAMÓN AGUIRRE: Para riego, para algunas industrias, por ejemplo, los canales de Xochimilco se alimentan a través de agua residual tratada, o sea, los proceso que tenemos de 25 plantas y cerca de 2,500 litros por segundo que se están tratando actualmente tienen por objetivo el reuso. Uno de los proyectos que tenemos es también incrementar eso y elevarlo por lo menos al doble en los próximos años, en aras de este esquema de eficientización del agua dentro del Valle. Con eso se resolvería la parte del desalojo, con las siete plantas de tratamiento que ya estarían en el estado de Hidalgo, para atender toda la zona del Valle del Mezquital, que es finalmente donde estamos descargando, se atendería también el problema del tratamiento. Obras que están contempladas…

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Esta agua finalmente se usa para la agricultura?

 

RAMÓN AGUIRRE: Se usa en el Valle del Mezquital, es el valle agrícola que está actualmente surtiéndose de las aguas del Valle de México, comentamos que es tanto el Distrito Federal como las propias aguas que descarga la zona de los municipios conurbados. Ahora, los proyectos de agua, es un proyecto importante, porque finalmente la sustentabilidad de la ciudad depende de que logremos un equilibrio entre el agua que tenemos en la zona contra el agua que estamos consumiendo. Necesitamos cambiar el modelo hidráulico en la ciudad. Nosotros no tenemos como defeños la claridad de que estamos en una zona de gran escasez, consumimos el agua y tenemos tarifas equivalentes a que si estuviéramos pegados al Río Amazonas.

 

SERGIO SARMIENTO: Estamos regalando el agua de alguna forma, o casi regalándola.

 

RAMÓN AGUIRRE: Son unas tarifas de las más bajas del país, y no tenemos, ni con mucho, el sistema más barato del país, tenemos el sistema más caro del país. El esquema, estamos ahorita estudiando las tarifas, porque vamos a mantener tarifas muy bajas en consumos básicos, lo que serían los usos básicos, unas tarifas que sean muy equivalentes a las actuales, pero ya después de ciertos volúmenes empezar a cobrar, no castigar, simplemente cobrar el costo del agua, que es también parte de la cultura. Vamos a iniciar campañas muy fuertes de cultura del agua, buscar que la gente tome la conciencia, pero además de eso reforzarlo con esquemas tarifarios que nos ayuden a que se evite el desperdicio que estamos teniendo actualmente. También te quiero comentar, Sergio, que estamos haciendo un esfuerzo muy importante, el más grande que se ha hecho tanto en la ciudad en el pasado, como a nivel nacional, en aras de buscar soluciones al esquema de las fugas que tenemos dentro de la ciudad. Nosotros estimamos que las fugas deben de ser del orden de un 30 por ciento. Es un volumen muy importante, porque estamos hablando de cerca de 9 metros cúbicos por segundo que se nos están perdiendo en alguna parte de la ciudad.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Son en tuberías principalmente?

 

RAMÓN AGUIRRE: Son en tuberías que se tienen en las conexiones, estamos hablando de una red de 13 mil kilómetros de tuberías, se dice fácil pero es un mundo de juntas y de conexiones y todo.

 

SERGIO SARMIENTO: Mucha muy vieja.

 

RAMÓN AGUIRRE: Mucha tubería que se construyó en la etapa donde había programas de aportación de los vecinos, donde el gobierno daba una participación de materiales, los vecinos ponían la mano de obra y ponían su toma domiciliaria, por ejemplo, y lo que construían no era una red de aguas, sino una coladera, y entonces en el momento en que uno le empieza a meter no hay agua que alcance, porque los vecinos consumen 1 y se está desperdiciando 20. Entonces tenemos, por ejemplo, este año estamos haciendo cambios de 400 kilómetros de tuberías en las zonas donde tenemos detectado que se dieron más estos programas de participación ciudadana y donde sabemos que tenemos las mayores fugas. Y, por otro lado, lo que es la gran Ciudad de México la estamos dividiendo en 330 partes, que son sectores hidrométricos, con objeto de empezar a calibrar la eficiencia que hay en el agua dentro de cada uno de esos sectores, de tal forma que yo empiezo a checar dónde tenemos las mayores ineficiencias, para entrar a buscar tanto usuarios clandestinos, gente que se está robando el agua, como las fugas que tengamos en ese sector. Entonces ya no nada más vamos a empezar a trabajar bajo un esquema de reponer tuberías donde sentimos que están los principales problemas, sino que ya se va a tener una claridad en esta situación. Este es un programa de 330 sectores, comentaba, y este año vamos a alcanzar a cubrir la mitad de la ciudad, en un proyecto que ha venido avanzando desde hace bastantes años y que esperamos poderlo cubrir totalmente en dos años más, para poder trabajar bajo este esquema de eficiencia.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Podemos usar el agua de lluvia?

 

RAMÓN AGUIRRE: El problema que tenemos con el agua de lluvia es que los días que llueve en punto determinado son unos cuantos al año. Por ejemplo, en toda la ciudad sí llega a llover la mitad del año, pero a veces llueve en el norte, a veces en el sur, a veces llueve en el poniente, pero ya en un punto específico la estadística que tenemos, por ejemplo, en el centro de la ciudad es que nos llueve del orden de unos 60 o 70 días al año. Es decir, estamos hablando de la zona alta, de la zona de montaña…

 

SERGIO SARMIENTO: Si hicieran reglamentos que obligaran a que los edificios, por ejemplo, captaran agua de lluvia y las utilizaran para limpieza, tener un sistema independiente, ¿valdría la pena, tiene sentido?

 

RAMÓN AGUIRRE: Tiene mucho sentido en viviendas nuevas, en construcciones nuevas, donde se hagan las instalaciones desde antes. En la infraestructura que ya se tiene, en las viviendas que ya se tienen sentimos que es un costo demasiado alto y es un beneficio relativamente bajo. Por supuesto que contribuye. La solución al problema del agua en el Valle de México es la suma de muchos factores, no lo vamos a resolver nada más con pozos de absorción, no lo vamos a resolver nada más con fugas, no lo vamos a resolver nada más con tarifas o nada más con conciencia ciudadana, o nada más con sectores. Necesitamos sumar muchos elementos para poder lograr la meta, la realidad es que el reto que tenemos en el Distrito Federal sin duda es el más grande del país y seguramente es uno de los más grandes del mundo en esta materia. Y por supuesto que no es una solución fácil en ninguno de sus renglones.

 

SERGIO SARMIENTO: Ramón Aguirre, director general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, quiero agradecerte por haber estado con nosotros en La Entrevista.

 

RAMÓN AGUIRRE: Muchas gracias, Sergio, estoy a tus órdenes.

 

SERGIO SARMIENTO: Y a usted, amigo televidente, que hace posible este programa, se lo agradezco también. Eso es todo por hoy, pero no se le olvide, nos vemos la próxima.

 

 

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