• Página Principal
  • Foros
  • Eventos
  • Entrevistas
    • Entrevistas julio 2011
    • Entrevistas marzo 2011
    • Entrevistas mayo 2009
    • Entrevistas abril, 09
    • Entrevistas marzo, 09
  • Comentarios
    • Comentarios julio 2011
    • Comentarios marzo 2011
    • Comentarios abril 2009
    • Comentarios marzo 2009
    • Comentarios febrero, 09
  • Trayectoria
  • Contacto
Foros
 
Entrar | Registrarse
BuscarInicio Foro
  Artículos y transcripciones  Transcripciones de programas de TV  Carlos Fuentes...
 Carlos Fuentes
 
 27/01/2012 12:27:56
sergiosarmiento
1316 mensajes
1º


Carlos Fuentes

México, D. F., 4 de enero de 2012.

 

 

VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA ENTREVISTA CONCEDIDA POR CARLOS FUENTES, ESCRITOR, AL PERIODISTA SERGIO SARMIENTO, CONDUCTOR DEL PROGRAMA “LA ENTREVISTA CON SARMIENTO”, DE TV AZTECA.

 

 

 

SERGIO SARMIENTO: Hola amigos, qué tal, sean ustedes bienvenidos a La Entrevista. Hoy estamos en la casa del escritor mexicano Carlos Fuentes. Carlos Fuentes es sin duda uno de los grandes escritores de la historia de nuestro país, sin duda el escritor más renombrado, más respetado, más leído, de la actualidad en nuestro México. Cómo será de respetado que hasta quienes no lo han leído gustan de citar sus obras, lo cual parece que es un homenaje muy importante para cualquiera. Quienes sí hemos leído sus obras encontramos en ellas una enorme diversidad. Eso es quizás lo que a mí me gusta en lo personal de Carlos Fuentes, un escritor que tiene obras tan diversas como “Las buenas conciencias”, como “Terra nostra”, como “La muerte de Artemio Cruz”, una de sus obras más importantes, al igual que “La región más transparente”, pero también una narración terrible por una parte, pero fascinante por otra, como puede ser “Aura”. Luego novelas ya en los años más recientes, que a algunos no les gustan, a mí en lo personal hay algunas que me gustan mucho, como “Instinto de Inez”, “Inez” con z, por supuesto, así está en esta novela, o “Los años de Laura Díaz”, “Gringo viejo”. En fin, la verdad es que es uno de los escritores incansables de la literatura mexicana, de la literatura en lengua española, de la literatura universal. Ha escrito un nuevo libro Carlos Fuentes, y se llama “La gran novela latinoamericana”. Lo curioso es que por supuesto no es una novela, es una reflexión, yo no diría que es una reseña histórica, es una reflexión sobre la ficción, sobre la literatura latinoamericana.

 

          Para mí es un gusto, Carlos Fuentes, que nos recibas nuevamente en tu casa, sé que te he entrevistado en un sinnúmero de ocasiones y además en lugares muy dispares.

 

CARLOS FUENTES: Siempre han sido muy agradables, Sergio, te agradezco.

 

SERGIO SARMIENTO: En primer lugar, éste es un ensayo de alguna manera, es la “La gran novela latinoamericana”, pero empiezas, por ejemplo, con un Bernal Díaz del Castillo que no es un novelista, es un cronista. ¿Por qué lo escoges a él?, porque tienes a los otros cronistas de La Conquista. Cuéntanos.

 

CARLOS FUENTES: Primero, antes de Bernal Díaz, vienen Cristóbal Colón, que ve sirenas en el Caribe, y todos los demás cronistas se sienten obligados de darle al público europeo lo que el público europeo espera. Es decir: éste es el Nuevo Mundo. ¿Y qué hay en el Nuevo Mundo? Las maravillas que no ves en el antiguo, ves sirenas, ves tiburones con atributos muy significativos, las tortugas con el caparazón del tamaño de una casa, ves maravillas pasar por los ríos iluminándolos de repente. Hay todas estas maravillas que son lo primero que el descubridor le ofrece al europeo. Bernal Díaz ya es otra cosa, porque está contando una épica histórica, la está contando cuando está viejo, ciego, tiene una edad avanzada y no quiere olvidarse de lo que vio. Yo lo considero un novelista porque es como Proust, se sienta a recordar hechos que pasaron hace 40 o 50 años, La Conquista de México, nada menos, y para contestar versiones de La Conquista que le dan a Cortés un papel preeminente y se lo quitan al soldado común y corriente como era Bernal Díaz. De ahí esta gran obra, “La Conquista de la Nueva España” que ha perdurado más que cualquier otra versión de La Conquista de México.

 

SERGIO SARMIENTO: Las autoridades españolas prohibieron estas crónicas, ¿no es así?, las autoridades de la Nueva España.

 

CARLOS FUENTES: Prohibieron todo, no se podían publicar novelas, no hay novelas en La Colonia.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Por qué es tan peligrosa la novela?

 

CARLOS FUENTES: Porque subvierte. Tú te das cuenta que la novela es peligrosa cuando la prohíben, si no la prohíben no es peligrosa. Pero la Unión Soviética, la Alemania nazi, han prohibido novelas a granel, hay una quema de obras de Thomas Mann, de Hermann Broch, de todos los novelistas alemanes en la época del nazismo. Entonces quizá ellos ven algo que nosotros no vemos, porque nos parece el pan de todos los días ver una gran novela. Para un dictador no, lo pone en jaque. Es muy curioso lo que leen y no leen los dictadores. ¿Tú sabes lo que leía Stalin?

 

SERGIO SARMIENTO: No.

 

CARLOS FUENTES: Tenía en el buró junto a su cama las obras de Edgar Allan Poe. Suena sensacional que este dictador tan sangriento esté leyendo cómo torturar a la gente, cómo enterrarla viva, todas las torturas las tenía en repertorio en Poe.

 

SERGIO SARMIENTO: Es curioso, después en esta historia de “La gran novela latinoamericana” nos ofreces una reflexión sobre una tríada de autores europeos que uno podría decir, bueno, ¿estos son los novelistas latinoamericanos?, además de una reflexión muy importante sobre Erasmo y el “Elogio de la locura”, tienes a “El príncipe” de Maquiavelo y la “Utopía” de Tomás Moro.

 

CARLOS FUENTES: Sí, son tres autores que me parecen fundamentales para entender la literatura y la historia de América Latina. Hernán Cortés procede como si hubiese leído a Maquiavelo. Todo lo que hace desde que llega a México, cómo seduce a los tlaxcaltecas contra los aztecas, cómo conquista al país, parece que hubiera leído o escrito “El príncipe”.

 

SERGIO SARMIENTO: Hasta a algún político mexicano le hubiera servido.

 

CARLOS FUENTES: A todos, una gran guía.

 

SERGIO SARMIENTO: Mejor ni les demos consejos, porque no sea que salgan peor.

 

CARLOS FUENTES: No, que no lean nada, como generalmente no leen nada. Tomás Moro llegó a la Nueva España con Vasco de Quiroga. Vasco de Quiroga fundó las comunidades utópicas de Santa Fe…

 

SERGIO SARMIENTO: O sea, Tomás Moro no llegó físicamente, sino su obra, “Utopía”.

 

CARLOS FUENTES: No, no llegó físicamente, Vasco de Quiroga trajo la obra de Tomás Moro y fundó estas comunidades utópicas que pronto fueron avasalladas por la realidad colonial. Y Erasmo está en los diarios del hijo de Cristóbal Colón, del fundador de Buenos Aires, era un hombre de una influencia enorme en la Corte de Carlos V, hasta que decidieron que era muy peligroso y lo pintan en las últimas épocas como un diablo con cuernos y labios sangrantes. Pero esos son tres autores que son definitivos para entender el momento del Renacimiento, el momento de La Conquista y su influencia en la historia de México y la América española.

 

SERGIO SARMIENTO: Hay un pasaje que cuentas en tu obra, “La gran novela latinoamericana”, que me llamó poderosamente la atención. Y es que yo sabía que Erasmo de alguna forma se inclinaba hacia el protestantismo, sabía que había rechazado el luteranismo, no sabía por qué, y tú me dices que hay un concepto de la libertad en Erasmo que le impide aceptar el luteranismo. Cuéntanos.

 

CARLOS FUENTES: Bueno, Erasmo era un hombre que quería, en el momento de la crisis religiosa de Europa, tomar lo mejor del catolicismo y lo mejor del protestantismo. Quería tener una religión civil, por decirlo de alguna manera, una religión humana, que no tuviera los dogmas de uno u otro bando, que aceptase la apertura individual del protestantismo pero al mismo tiempo las estructuras religiosas del catolicismo, y ver si podía lograr una mezcla entre las dos. Se dio cuenta que no era posible y escribió el “Elogio de la locura”, que es la locura imaginaria.

 

SERGIO SARMIENTO: Yo tengo una versión chiquitita…

 

CARLOS FUENTES: Es muy chiquita, es una obra preciosa, bien escrita y que tuvo una influencia enorme en el mundo entero.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Cuál era su sentido de la libertad, por qué era tan importante la libertad para Erasmo?

 

CARLOS FUENTES: Porque no era una época precisamente que consagrara la libertad. Erasmo escribe en el momento en que se liquida el feudalismo y se implantan las monarquías absolutistas en Europa, Carlos V, Luis XIV, Francisco I antes, Enrique VIII en Inglaterra. Por donde quiera que veas lo importante es liquidar el feudalismo y crear una monarquía centralizada absoluta. Y aquí llega un hombre que habla de la libertad individual, de la posibilidad de disentir, de ser diferente, de ser único, de ser individual. Eso no cabía ni en el mundo feudal ni en el mundo del absolutismo.

 

SERGIO SARMIENTO: Después de esta tríada de escritores europeos vamos con otra escritora, una escritora mexicana, la primera escritora de hecho, y lo sorprendente del caso es que Sor Juana tampoco es una novelista. Pero a mi me llamó poderosamente la atención una cosa, en “Las trampas de la fe” de Octavio Paz vi una imagen de Sor Juana como una mujer encadenada por la religión. Y aquí veo una mujer que de hecho aprovecha la religión y la vida conventual para encontrar una libertad intelectual.

 

CARLOS FUENTES: Yo creo eso, yo creo que el hecho de ser monja le permitió muchas cosas, pero el hecho de ser monja la condenó finalmente. Ella se tomó muchas libertades, hay que ver la poesía, es una poesía a veces sumamente erótica, homosexual a veces, de una enorme libertad para su tiempo. Yo creo que sigue siendo el mejor escritor mexicano de todos los tiempos Sor Juana Inés de la Cruz.

 

SERGIO SARMIENTO: De todos los géneros.

 

CARLOS FUENTES: De todos los géneros y de todos los tiempos. Porque, mira, estoy tratando de la palabra, cuando hablo de la novela hablo de la palabra, la elaboración de la palabra, y en los tres siglos de La Colonia, ¿qué gran palabra hay si no es la de Sor Juana Inés de la Cruz? Siempre los novelistas seguimos a los poetas. Primero hay un gran poeta y luego escribes la novela, porque el poeta ha sacudido al lenguaje, lo ha remozado y le ha dado nuevas alas. Pero, volviendo a Sor Juana, yo creo que el convento fue un refugio para ella que le permitió escribir lo que escribió. No puede condenarse el convento en virtud de la obra de Sor Juana Inés de la Cruz, que se hizo gracias al convento. ¿Se hubiera hecho sin el convento?, quién sabe, pero el hecho es que al final sí la sojuzgan, la aíslan y la matan prácticamente.

 

SERGIO SARMIENTO: Conocemos poco en México a la novela brasileña o la literatura brasileña. Joaquim María Machado de Assis es un escritor importante, muchos sabemos quién es, no lo hemos leído, yo no voy a decir que he leído a quien no he leído, pero me gustaría…

 

CARLOS FUENTES: Estás echando muchas pedradas políticas…

 

SERGIO SARMIENTO: Bueno, quizás un poquito. Pero cuéntanos de Machado de Assis.

 

CARLOS FUENTES: Mira, en la literatura hispanoamericana del siglo XX se trataba, en la política y en la cultura, de distanciarse de España. España había sido el poder colonial, nos había sojuzgado, habíamos hecho una guerra contra los españoles. Ahora había que ser lo más francés o norteamericano posible. También en la literatura. De ahí que la literatura nuestra del siglo XIX sea una literatura romántica, realista, naturalista. Pero en Brasil hay un genio que se llama Machado de Assis, que dice: no, la gran línea de la novela viene de Cervantes, pasa por “Tristam Shandy”, pasa por Diderot y yo la continúo en América Latina y escribo estos libros maravillosos, únicos en la novela latinoamericana del siglo XIX. No hay nadie comparable a Machado, nadie.

 

SERGIO SARMIENTO: Y tenemos autores en Argentina, que también son muy poco leídos en México, son importantes también. Está el “Martín Fierro” de José Hernández, está el “Facundo” de Domingo Faustino Sarmiento.

 

CARLOS FUENTES: El “Facundo” es un gran libro, es una novela en cierto modo, cuenta la historia del tirano Quiroga, pero también aprovecha para contar la historia de la naturaleza argentina, de la economía argentina, de los ríos, de los valles, de las ciudades, de la cultura incipiente de la nación argentina. Yo creo que es el libro más maravilloso que escribimos en el siglo XIX, aparte de Machado de Assis. Pero ésta es otra cosa, funda la posibilidad de conocernos a nosotros mismos, qué es lo que deseaba todo el siglo XIX Lastarria en Chile, Mora en México, todos quieren saber qué es esta nueva nación que hemos fundado, que hemos creado. Y nadie lo hace con el estilo, con el conocimiento, con la profundidad de Domingo Faustino Sarmiento en el “Facundo”.

 

SERGIO SARMIENTO: Ahora, es muy curioso, en nuestro país hay una gran ebullición novelística como consecuencia de la Revolución Mexicana, surge la novela de la Revolución, y yo creo que “Los de abajo” es la obra en la que se fundamentan todos los demás. ¿Qué me dices?

 

CARLOS FUENTES: Mira, es importantísimo lo que dices, Sergio, porque la novela de la Revolución se escribió en medio de la Revolución, “Los de abajo” se escribe en 1915, es decir, es un momento de lucha armada en México, nadie ha ganado la Revolución, no hay una cultura oficial de la Revolución como la hubo después. Entonces en otras revoluciones los novelistas vienen después de la revolución y están condicionados por la realidad política, por presiones, por censuras. En cambio, Mariano Azuela agarra el toro revolucionario por los cuernos y dice: esto es lo que está pasando en 1915. ‘Demetrio Macías’, ‘La Pintada’, todos esos caracteres increíbles que han informado la literatura, el cine, la plástica de México, ya están ahí. De manera que a partir de ese momento, ¿qué se establece? Se establece la libertad crítica en la literatura mexicana. Y mira que hemos tenido regresiones en muchos aspectos de la política, de la economía, pero no en la literatura. La literatura a partir de Azuela es una literatura muy libre, muy crítica. A Azuela le sigue Martín Luis Guzmán, sigue Agustín Yáñez, sigue “Pedro Páramo” y Juan Rulfo, de manera que hay una tradición de libertad que es algo que hemos ganado y que más que nunca es visible, para mí, en una democracia en la que se puede decir mucho que no se podía decir antes. Pero en la novela siempre se ha podido decir lo que se quiso.

 

SERGIO SARMIENTO: Y perdón que manifieste yo alguna extrañeza por aquellas obras que no están. Veo que no está Vasconcelos, veo que no está el “Ulises criollo”. ¿Es personal, es…?

 

CARLOS FUENTES: No, no es personal, yo admiro mucho al “Ulises criollo” y a Vasconcelos, pero no podría tener a todos los escritores. Un chileno me va a reclamar que no esté fulano o mengano, un argentino, un peruano. Pero no es un diccionario de la literatura latinoamericana, es una selección personal mía.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Cómo lo ibas redactando, te sentabas y te iba guiando la narrativa, como si fuera una novela?

 

CARLOS FUENTES: Bueno, un poco lo fui escribiendo a plazos. Había escrito “La nueva novela latinoamericana”, que está incorporada a este libro, pero dije, no, es que la novela empieza con Colón, empieza con Bernal Díaz. Me fui más atrás, llegué hasta la literatura indígena, a la que le doy un lugarcito, muy chiquito, es cierto, porque nuestra literatura es en lengua española. Yo estaba en un congreso en Rosario, Argentina, en donde había una especie de motín fuera del congreso, el congreso era de la lengua española, inaugurado por el rey de España, y había un motín a favor de los indios americanos. Yo salí y les dije, ¿usted es guaraní? “Sí”. ¿Usted es maya? “Sí”. ¿Se entienden entre sí? “No”. ¿Qué tienen que hacer para entenderse?, hablar español. Sigue siendo lo que nos unifica la lengua española.

 

SERGIO SARMIENTO: Mencionas ahí también en tu libro una manifestación en que grita la gente “Colón al paredón”, pero lo tienen que hacer en español.

 

CARLOS FUENTES: Si no nadie los entiende, no sé cómo se diga en maya.

 

SERGIO SARMIENTO: Yo tampoco. Carlos, después entras ya a la literatura del siglo XX, ves también a algunos autores que me parecen muy importantes. Déjame empezar con otro que no es novelista, pero que es quizás uno de los grandes de toda la literatura de todos los tiempos, es Jorge Luis Borges.

 

CARLOS FUENTES: Hay un capítulo para él.

 

SERGIO SARMIENTO: Así es, es un capítulo para él. Era un hombre que incluso a veces tenía muy buenas ideas para una novela pero le daba flojera escribir la novela completa, y hacía una reseña de la novela. Además dices ahí que nunca lo quisiste conocer.

 

CARLOS FUENTES: No, quise admirarlo y leerlo, pero no conocerlo. Sabía que era muy difícil, que tenía una especie de prejuicio antimexicano además muy pronunciado.

 

SERGIO SARMIENTO: Pero era un gran admirador de Alfonso Reyes.

 

CARLOS FUENTES: No en su correspondencia. Y Reyes lo admiraba mucho a él. Estoy escribiendo un libro sobre personalidades literarias y del arte que he conocido, dedico un capítulo a Reyes y cito ahí la enorme admiración que sentía hacia Borges y Borges hacia él. De hecho yo empecé a leer a Borges porque iba a la casa de Alfonso Reyes en lo que entonces se llamaba, en la calle de Industria, hoy se llama Alfonso Reyes.

 

SERGIO SARMIENTO: En La Condesa.

 

CARLOS FUENTES: Sí, en La Condesa. Y me obligó a leer a Borges, yo no lo conocía, nadie lo conocía hasta el Premio Formentor en 1960. Sin embargo, en las breves narraciones de Jorge Luis Borges están contenidas novelas. Si tú sumas la obra de Borges tienes una gran novela, una de las grandes novelas de la lengua castellana. Pero es una suma en la que a él le interesaba mucho ir admitiendo la diversidad cultural de la América Española, la influencia árabe, la influencia judía, la influencia europea, todo lo que es Argentina, en el fondo es el escritor más argentino que existe. Porque es un escritor hecho con inmigraciones, pero al mismo tiempo con la idea de la pampa y de esa vastedad natural que tiene la Argentina, frente al proceso migratorio que ha hecho la Argentina. Por eso es un país tan interesante.

 

SERGIO SARMIENTO: De alguna manera, y esto es también interesante, no nos cuentas en esta obra tus relaciones personales, tus contactos personales con ningún autor, menos con Onetti. De Juan Carlos Onetti sí nos cuentas una anécdota un poco picante. No sé si la quieras compartir con nuestro público.

 

CARLOS FUENTES: Bueno, es que Onetti, no puedes hablar de Onetti sin hablar del personaje, de lo que hacía Onetti, cómo se relacionaba contigo. Puedes hacerlo incluso con autores muy jóvenes, pero con Onetti era imposible. Porque Onetti traía su personalidad a la relación. Y yo lo conocí, voy a contar la anécdota que tú conoces. En Montevideo él vivía vestido de bata y pijama todo el día, rara vez se vestía. Y estaba yo hablando con él, bebía whisky y decía cosas muy inteligentes, su esposa entraba y decía “ché, aquí estás siempre de vago, no hacés nada…”. Y decía “vámonos”. Y nos íbamos, una cuadra más lejana vivía la amante de Onetti.

 

SERGIO SARMIENTO: A una cuadra de distancia. En la pijama, siempre en pijama.

 

CARLOS FUENTES: Sí, iba en pijama por la calle, tomaba el whisky y ella decía “pero ché, no hacés nada…”, y nos fuimos a la casa de la otra. Yo lo conocí mucho además en Nueva York, cuando estaba ahí Pablo Neruda, y él se presentaba a las conferencias más importantes de Nueva York y de repente pegaba un grito y decía “¿Y Shakespeare qué?”. Todo mundo se quedaba descontrolado y se acababa la conferencia. Un tipo de gran humor y un gran escritor.

 

SERGIO SARMIENTO: Bueno, y también uno de los escritores de los que en realidad no vemos aquí, entiendo que era poeta, era Pablo Neruda. ¿Por qué Carlos Fuentes nunca escribió poesía, nunca te llamó la atención?

 

CARLOS FUENTES: Todos escribimos poesía, un novelista tiene que escribir poesía.

 

SERGIO SARMIENTO: Yo no he leído nunca poesía tuya.

 

CARLOS FUENTES: No, tú no vas a ver la poesía que yo escribí porque yo me acuerdo y son muy malas. Pero tienes que basarte en el lenguaje, tienes en común con el poeta que usas el lenguaje, y el que te enseña a usar el lenguaje propiamente es el poeta. Decía yo creo que André Gide: lo bueno de un poeta es que nunca tiene que decir “la marquesa llegó a las cinco de la tarde”. Los novelistas sí tenemos que decir babosadas como ésa, pero de otra manera no narras. En cambio, un poeta puede extraer lo mejor del lenguaje y presentarlo en un soneto o en lo que él quiera. Es la gran virtud de la poesía, su proximidad al lenguaje. Y nosotros tenemos que pasar al lenguaje por “la marquesa entró a las cinco de la tarde”.

 

SERGIO SARMIENTO: Aunque en su autobiografía Pablo Neruda, gran poeta, demostró una vena narrativa de primera, en “Confieso que he vivido”.

 

CARLOS FUENTES: Muy buena, el libro es excelente, “Confieso que he vivido”, pero nunca quiso aproximarse a una novela. Él era una personalidad en sí mismo, era un poeta de tiempo completo, diría yo, todo lo que tocaba lo volvía poesía, que el rábano, que el chícharo, lo que él tocaba era inmediatamente un gran poema. Éste era Neruda.

 

SERGIO SARMIENTO: En la parte final de este ensayo no mencionas el boom latinoamericano, incluso es interesante cómo en sí esto como concepto queda fuera. Pero hay algunos escritores muy importantes de lo que se ha considerado el boom, empezando por alguien que quizás no era propiamente parte de esta corriente, que es Julio Cortázar. “Rayuela”, ¿qué tan importante fue “Rayuela”?

 

CARLOS FUENTES: Muy importante. Julio Cortázar de hecho por su edad, nació en 1914, pertenecía a una generación anterior, pero por su obra y por quién era él, era un hombre muy juvenil, nos pertenecía a nosotros, o sea, a la generación del llamado boom. Y “Rayuela” es una novela que para todos los que escribimos en esa época era un hecho central, con el “Libro de Manuel”, pero es la gran novela de Cortázar y es un repertorio de posibilidades narrativas. Ahí está, todo lo que se podía hacer está en “Rayuela”, que es una novela muy argentina, porque pasa en París y en Buenos Aires. Y la gente de Buenos Aires quiere imitar a la gente de París, y la gente de París acaba imitando a la gente de Buenos Aires. ‘Traveler’, ‘Talita’, ‘La Maga, estos grandes personajes de Cortázar, en un repertorio de posibilidades novelísticas, de situaciones probables de la novela, único en su género, yo creo que nos alimentó a todos muchísimo.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Tú también te enamoraste de ‘La Maga’?

 

CARLOS FUENTES: Yo no, yo tenía ya mi ‘Maga’.

 

SERGIO SARMIENTO: Bueno, yo sí. Surgen Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, yo sé que no escribes sobre Carlos Fuentes, entiendo que has tomado esa decisión, pero tienes a un Gabriel García Márquez, a un Mario Vargas Llosa, en fin, los escritores del boom. ¿Qué tanto cambian el curso de la literatura?

 

CARLOS FUENTES: Mira, no hubiéramos cambiado nada sin los antecedentes, la literatura es creación pero a partir de tradición, y la tradición la mantiene la creación. Para mí esto es un credo fundamental. Entonces no hubiéramos escrito nada sin Onetti, sin Borges, sin Carpentier, sin Rulfo, Lezama Lima. Ellos son nuestros antecedentes y gracias a ellos pudimos llevar adelante el proceso, con una narrativa que en el caso del boom tenía el gran interés, la gran decisión de contar lo que no se había dicho de la historia de América Latina. Ve las novelas de Vargas Llosa o de García Márquez, o la mía inclusive, “La muerte de Artemio Cruz”, y otras, estamos diciendo lo que la historia no dijo. Una vez que se dijo lo que la historia no dijo, los que siguieron no tenían por qué contar la misma historia, ya se sabía, de manera que los novelistas actuales tienen un repertorio variadísimo de temas. El problema era particularmente difícil para los colombianos, porque tenían el peso de Gabriel García Márquez, pero yo creo que ya los nuevos, Juan Gabriel Vásquez, todos ellos se han liberado del espectro de Gabo y están escribiendo novelas muy diferentes y muy interesantes.

 

SERGIO SARMIENTO: Ahora, lo que sí hicieron, y esto hay que reconocerlo, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes, fue internacionalizar la novela latinoamericana. En eso hay algo muy significativo, ¿no es así?

 

CARLOS FUENTES: Yo creo que sí. Mira, Borges era muy conocido en América Latina pero no se conoció mundialmente hasta que recibió el Premio Formentor en 1960.

 

SERGIO SARMIENTO: Pero incluso después, o sea, Borges era virtualmente desconocido en los 70.

 

CARLOS FUENTES: Pero llegó a tener una gran fama, lo citaban en las películas, después del año 60, pero ya Borges había escrito desde el año 20. Entonces lo que pasa es que estos escritores, y dime otra vez tu pregunta para ser más preciso.

 

SERGIO SARMIENTO: La pregunta es si no los escritores del boom, y me referí específicamente a García Márquez, Fuentes y Vargas Llosa, tuvieron un gran logro, que es internacionalizar la narrativa latinoamericana.

 

CARLOS FUENTES: Sí, es que me cuesta aceptar tu elogio.

 

SERGIO SARMIENTO: Bueno, es que es una realidad histórica.

 

CARLOS FUENTES: Es una realidad porque todavía, mira, Carpentier sí logró internacionalizar la novela…

 

SERGIO SARMIENTO: Pero tú ve las traducciones de Carpentier y ve las de Fuentes, perdón.

 

CARLOS FUENTES: No, no es lo mismo, de acuerdo, pero yo creo que tuvo mucho que ver con la Revolución Cubana, que internacionalizó el tema latinoamericano, con la mayor apertura de Europa y de los Estados Unidos a lo que ocurría afuera de sus fronteras. Y al hecho mismo de que las novelas tenían calidad, eran novelas importantes que se podían traducir, que se podían leer en otros idiomas. Ésta fue otra de las verdades, y que tenía además el ingrediente de conocer países tropicales y exóticos, eso cuenta también. Pero el hecho es que fue un evento en los años 60 y 70, la novela latinoamericana se convirtió en un evento mundial, cosa que no había sido antes. Y ya se estableció un parangón, una posibilidad que han aprovechado los escritores más jóvenes.

 

SERGIO SARMIENTO: Y estos escritores jóvenes no vemos, digamos, figuras tan relevantes o tan proyectadas como lo fueron ustedes, pero vemos muchas voces muy interesantes, literatura de mucha calidad. Mencionas a muchos de ellos, argentinos, mexicanos, a Volpi, a Palou, a Cristina Rivera Garza, que yo empecé a leer por una reseña que tú escribiste sobre su obra, mencionas a Reyes Heroles, a Federico, que no entra usualmente en las listas de novelistas y sin embargo tiene novelas muy sólidas. ¿Pero quiénes son tus favoritos de estos nuevos escritores?

 

CARLOS FUENTES: Mira, yo creo que un favorito es Juan Gabriel Vásquez, a quien acabo de mencionar, Volpi, Padilla, toda la generación del crack, Cristina Rivera Garza, los escritores chilenos nuevos, Arturo Fontaine, bueno, hoy habría mucho de dónde escoger, no es tan reducido el reparto como lo fue anteriormente. Hay una gran extensión. Mira, fui a la Feria del Libro en París, dedicada a México, hace dos años, y había 42 escritores mexicanos representados, novelistas, y a condición de que hubieran sido traducidos al francés. Yo recuerdo mi época en que estábamos traducidos Octavio Paz, Juan Rulfo y yo nada más. Ahora están traducidos 42, y hay más. Y si sumas mexicanos, argentinos, chilenos, colombianos, oye, es un ejército de novelistas en América Latina que están hoy presentes en el mundo.

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Dirías tú que la novela latinoamericana goza de buena salud?

 

CARLOS FUENTES: De muy buena salud, la literatura goza de buena salud, cosa que es excepcional en el mundo del Twitter, el Facebook, la comunicación inmediata y, sin embargo, hay grandes novelistas, podemos mencionarlos a todos, y en América Latina desde luego goza de muy buena salud, porque la novela sigue siendo la manera de decir lo que no se puede decir de ninguna otra manera.

 

SERGIO SARMIENTO: Carlos Fuentes, ¿qué novela te gustaría leer mañana?

 

CARLOS FUENTES: “Don Quijote de la Mancha”. La leo todos los años, ¿y por qué no mañana?

 

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué encuentras en un Quijote de la Mancha que has leído tantas veces?

 

CARLOS FUENTES: La novedad de la lectura, siempre que lo leo descubro cosas que no conocía, que son sorpresas, porque ese libro lo contiene todo, es la novela de novelas, es eso históricamente, pero es eso también no en relación a su propio pasado, sino en nuestro presente. Ahí encontrarás todo lo que no sabías, está dicho por primera vez en Cervantes, primera vez.

 

SERGIO SARMIENTO: Carlos Fuentes, yo te quiero agradecer el que me hayas recibido nuevamente en tu casa para hablar de literatura.

 

CARLOS FUENTES: Gracias Sergio, un gran placer.

 

SERGIO SARMIENTO: Gracias. Y a usted, amigo televidente, que hace posible este programa, se lo agradezco también. Eso es todo por hoy, pero no se le olvide, nos vemos la próxima.

 

 

--- 0 ---

 

 

 Página 1 de 1
SiguienteAnteriorSin ranking
  Artículos y transcripciones  Transcripciones de programas de TV  Carlos Fuentes...

Diseño Web por WSI   Todo el sitio Copyright 2007 Sergio Sarmiento. Prohibida su reproducción sin autorización escrita.   Privacy Statement