VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA ENTREVISTA CONCEDIDA POR DARIÁN STAVANS, MÚSICO Y COMPOSITOR, AL PERIODISTA SERGIO SARMIENTO, CONDUCTOR DEL PROGRAMA “LA ENTREVISTA CON SARMIENTO”, DE TV AZTECA.
SERGIO SARMIENTO: Hace un par de años entré en una ocasión en una tienda de libros y discos, y escuché unas notas que me parecieron realmente hermosas. Le pregunté a un dependiente que si sabía quién era el autor de esa música, me dijo, “no sé, pero, mire, ahí están los discos y nos los traen y se venden muy bien”. ¿Es mexicano el autor?, pregunté. Y me dijo “no sé, pero ahí están los discos”. Compré creo que dos o tres discos, y desde entonces me volví adicto a la música de un músico mexicano que se llama Darián Stavans y que realmente nos ofrece una música sutil como pocas puede uno escuchar en estos tiempos. Yo quiero agradecer la presencia aquí en La Entrevista con Sarmiento de Darián Stavans, precisamente ese músico que me llamó la atención. Y lo primero que yo siempre quise preguntarle a Darián Stavans es, ¿eres mexicano?
DARIÁN STAVANS: Soy mexicano, Sergio, aquí nací.
SERGIO SARMIENTO: ¿Dónde estudiaste, cómo empezó tu gusto por la música?
DARIÁN STAVANS: Mira, desde que yo recuerde tengo inclinación hacia la música, es más, desde niño, estaba yo en un triciclo y demás, mi madre platica que me detuve porque había un disco de Bach puesto en casa, y me cuenta que yo me paré, tenía yo un año y medio, y le dije yo a ella “eta música tiene números”.
SERGIO SARMIENTO: “Esta música tiene números”.
DARIÁN STAVANS: Sí, con el lenguaje…
SERGIO SARMIENTO: ¿Qué edad tenías, tres años?
DARIÁN STAVANS: Un año y medio. Y me fui otra vez con el triciclo, empecé a andar otra vez, y mi madre dijo, bueno, pues aquí hay algo especial.
SERGIO SARMIENTO: O sea, entendiste la matemática de la música.
DARIÁN STAVANS: Sí, sentía yo la geometría, yo pienso, la geometría que se sentía, el ritmo ahí. Y toda la vida he sentido la música por dentro, o sea, desde niño la he palpado, la escucho, toco ritmos en las mesas, desde la infancia estaba encima de los coches tocando ritmos en la noche, cantaba siempre antes de dormir, mi hermano se cambió de cuarto, porque dijo “con este no se puede…”.
SERGIO SARMIENTO: Tu hermano es Ilán Stavans, ¿no?
DARIÁN STAVANS: Mi hermano es Ilán Stavans.
SERGIO SARMIENTO: Que es guionista y es escritor.
DARIÁN STAVANS: Es escritor, exactamente. Y, bueno, desde siempre he traído la música adentro, le he dado mil vueltas al asunto y pasé…
SERGIO SARMIENTO: Y terminaste de músico.
DARIÁN STAVANS: Bueno, es que no tenía otra opción, conmigo no fue así de que, “a ver, tienes que pensar qué vas a estudiar”.
SERGIO SARMIENTO: Cuéntame de tu familia, ¿cómo era tu familia, era una familia artística?
DARIÁN STAVANS: Mira, yo vengo prácticamente de una familia artística, mi padre es actor, Abraham Stavans, tuvo sus años buenos hace 20 o 30 años. Mi hermano es Ilán, es escritor, yo me dedico a la música.
SERGIO SARMIENTO: ¿Y tu madre?
DARIÁN STAVANS: Mi madre es psicóloga y mi hermana también.
SERGIO SARMIENTO: Alguien tiene que tratarlos a ustedes.
DARIÁN STAVANS: Alguien tiene que poner el equilibrio, exactamente. Y yo siempre fui como el heredero de todo ese proyecto. Mi padre y mi madre se unen con una idea de formar una idea artística, y soy el que hereda la sensibilidad pero puesta en música.
SERGIO SARMIENTO: Cuando empecé a escuchar tu música lo primero que me dije, ¿es Satie?, y dije, no, no es Eric Satie, pensé, ¿es Debussy?, no, tampoco es Debussy, pero evidentemente hay una influencia de los impresionistas franceses, ¿no es así?
DARIÁN STAVANS: Por supuesto. Mira, yo parto siempre de Bach, cuando la gente me dice, ¿a quién te llevarías a la isla?, la clásica frase…
SERGIO SARMIENTO: A la isla desierta, sí. Bueno, pero Bach es muy grande, ¿exactamente qué parte de Bach?
DARIÁN STAVANS: Mira, para mí la parte fundamental son las grandes cantatas de Bach, o sea, te puedes ir nada más con la Misa en Si Menor, el primer número…
SERGIO SARMIENTO: Todo lo contrario a tu música, esa es música con una polifonía impresionante.
DARIÁN STAVANS: Sí, pero te voy a decir algo, Sergio, mi música digamos refina toda esa geometría, pero si te fijas es una conductividad que no para. Si tú comparas la música de Bach con la mía hay una parte que siempre está como avanzando, nunca te suelta de la mano, igual que Bach.
SERGIO SARMIENTO: ¿Música de números?
DARIÁN STAVANS: Hay como una inducción numérica, exactamente.
SERGIO SARMIENTO: Ahora, pero me dices que partes de Bach.
DARIÁN STAVANS: Bueno, parto de Bach y luego, por supuesto, tengo mis inclinaciones. Se puede ver claramente una influencia romántica que voy pasando por Chopin, que es otro de mis grandes…
SERGIO SARMIENTO: Pero no me imagino a Beethoven, por ejemplo, que sea de tus favoritos.
DARIÁN STAVANS: Exactamente, nunca he…
SERGIO SARMIENTO: O sea, no eres grandilocuente.
DARIÁN STAVANS: Siempre mis grandes discusiones son: no me gusta Beethoven.
SERGIO SARMIENTO: Sí, me queda claro nada más de escucharte.
DARIÁN STAVANS: Pero no quiero decir que no es un gran músico.
SERGIO SARMIENTO: Bueno, eso es aparte.
DARIÁN STAVANS: Son temperamentos diferentes. Y se va como dividiendo un poco el camino de la música.
SERGIO SARMIENTO: ¿Chopin, los Nocturnos, por ejemplo?
DARIÁN STAVANS: Los Nocturnos hablan mucho de lo que yo hago.
SERGIO SARMIENTO: O los Estudios, que también tienen numeritos.
DARIÁN STAVANS: Bueno, pero eso es demasiado virtuosismo, aunque tengo algunas obras para piano complejas para tocar. Y por supuesto me voy inclinando hacia la parte impresionista, que es lo que dices, Ravel y un poco esta parte atmosférica, evocativa.
SERGIO SARMIENTO: ¿Te gusta Eric Satie, te gusta su música?
DARIÁN STAVANS: Mira, me gusta su música, creo que es mucho más lo que aporta como minimalista que lo que aporta como músico. Eso no quiere decir que no sea…
SERGIO SARMIENTO: ¿Por qué, porque es muy sencilla su música?
DARIÁN STAVANS: Es demasiado elemental, desde mi punto de vista, plantea una estética y hasta ahí evoluciona, no puedes compararlo con la riqueza de Debussy o Ravel, que son grandes maestros de la técnica musical, que al final de cuentas es de lo que está uno hablando.
SERGIO SARMIENTO: El Darián Stavans adolescente, que ya sabe que quiere ser músico, si hay una profesión ingrata es la de ser músico, ¿cómo empezaste a forjarte tu camino?
DARIÁN STAVANS: Mira, yo pasé por todas partes en la música. De niño iba a la escuela de música, al conservatorio y, como siempre, inquieto, tocaba un rato y me iba a pasear, a jugar, y luego regresaba un poco. En la adolescencia pasé un rato como de rockero, entre comillas, porque no era roquero realmente, era baladista y todo esto.
SERGIO SARMIENTO: Me cuesta trabajo pensar en Darián Stavans como roquero.
DARIÁN STAVANS: Te cuesta trabajo pensarlo, pero me gustaba, y me gustaba Elton John y me gustaba Queen…
SERGIO SARMIENTO: ¿Tocabas el piano?
DARIÁN STAVANS: Tocaba el piano, sí, pero me inclinaba siempre hacia la parte melódica de los compositores. Y tocaba la guitarra un poquito, tocaba el piano, componía, me ganaba concursos de baladas. Y poco a poco fui llegando a la música clásica, Sergio, o sea, la música clásica la fui entendiendo como el lenguaje al que tenía yo que, por evolución, llegar. Y obviamente imbuido en un ambiente de arte, de cultura, que apoyó siempre mi mundo musical. Pero eso no quiere decir que tenía yo que llegar a la música clásica. Llegué a la música clásica porque mi ser me lo pidió, o sea, mi propia alma, mi propia geometría me llevó a esa música y encontré ahí el punto principal de mi creatividad.
SERGIO SARMIENTO: Tu música no es clásica, tu música tiene algo de new age, algo de reflexión, algo de música clásica, un poco de todo, ¿no?
DARIÁN STAVANS: Mira, yo la concibo como música clásica como tal. Cuando la escribo, cuando la compongo, con la pauta enfrente, está concebida académicamente como música clásica. Se comercializa de diferentes maneras, porque tiene varias ópticas, se puede ver como un poco de new age, porque tiene esa parte meditativa, tiene esa parte relajante, pero si tú te metes a la partitura como tal, bueno, tiene toda la complejidad de la música clásica.
SERGIO SARMIENTO: La cantidad de artículos que Sergio Sarmiento ha escrito con música de Darián Stavans, no tanto porque sean todos, pero los artículos de reflexión de Sergio Sarmiento se escriben con música de Darián Stavans.
DARIÁN STAVANS: Mira, esto que me dices es muy importante, porque hay gente que me escribe y me dice, “tu música me sirve para dos cosas, para ponerle atención y para no ponerle atención”. Y me gusta mucho cuando la gente me comenta para no ponerle atención.
SERGIO SARMIENTO: Es que sí le pongo atención, pero al contrario…
DARIÁN STAVANS: Sí, porque te induce y te sirve de acompañamiento para poder hacer lo tuyo, y al mismo tiempo te ayuda o te estimula a sacar lo propio.
SERGIO SARMIENTO: Tengo entendido que fuiste a la Escuela Nacional de Música.
DARIÁN STAVANS: Bueno, yo me educo ya cuando acabo la secundaria, la preparatoria y demás, son los años de qué vas a estudiar, te vienes, vas y, bueno, llego a Escuela de Música, en la Escuela de Música hago la carrera de composición y de piano, me recibo en el 87 de ambas con, bueno, ya sabes, los premios y todas las cosas que le dan a uno, que son como para la egoteca.
SERGIO SARMIENTO: Pero debe ser un orgullo, ¿no?
DARIÁN STAVANS: Sí, aunque siempre he dicho que la práctica te enriquece más.
SERGIO SARMIENTO: Es más importante. Y después te fuiste al extranjero.
DARIÁN STAVANS: Estuve un año en Boston.
SERGIO SARMIENTO: ¿En qué escuela?
DARIÁN STAVANS: En el New England Conservatory of Music, estuve en Boston un año, ahí hice la maestría en composición, me regreso a México y a empezar con la vida, porque tenía que irme ya de casa de papi y mami e iniciar la vida independiente.
SERGIO SARMIENTO: Cuando he buscado tus discos en las tiendas comerciales comunes y corrientes no están, están en algunos lugares, en librerías, no sé, en Gandhi, en distintos lugares así me los he encontrado, y no en todos, de repente estás en algunos y en otros no. Y cuando he preguntado me dicen, “bueno, es que él distribuye su propia música”.
DARIÁN STAVANS: Mira, yo tengo mi propio sello musical, yo tomé la decisión de hacerlo de forma independiente, soy una de esas excepciones, o valientes, porque tiene mil ópticas esto, o no tan excepciones, porque ya ahora mucha gente lo hace. Yo tomé la decisión porque llegó un día en que así fue. O sea, saqué un disco, mandé a hacer mil piezas y los tenía en mi casa, y decía yo, bueno, ¿qué hago? Fui a Gandhi, exactamente, porque era la tienda donde yo iba a comprar mis discos, y llegué al departamento de música clásica y dije, soy músico, soy compositor, tengo esta música, dejé cinco discos y la gente que estaba ahí me dijo, “bueno, si se venden te hablo y te pago”.
SERGIO SARMIENTO: ¿Con quién trataste, con el propio Mauricio…?
DARIÁN STAVANS: No, con el empleado del departamento de discos, no, él estaba en las oficinas.
SERGIO SARMIENTO: Bueno, además un señorón.
DARIÁN STAVANS: Un señorón, señorón.
SERGIO SARMIENTO: ¿Sí lo conociste a Mauricio Achar?
DARIÁN STAVANS: Y a sus hijos, y yo admiro profundamente a la empresa, creo que es extraordinaria.
SERGIO SARMIENTO: Entonces te pidieron, “bueno, déjeme cinco discos”.
DARIÁN STAVANS: “Déjeme cinco discos”, eso era un viernes en la tarde, y el sábado a las once de la mañana me llama y me dice “no tengo ninguno, necesito 20 discos más”.
SERGIO SARMIENTO: ¿En qué año fue esto?
DARIÁN STAVANS: Esto fue en 1992, con el primer disco que saqué, que se llama “Piezas sentimentales”.
SERGIO SARMIENTO: ¿No habré sido yo?
DARIÁN STAVANS: A la mejor tú te llevaste el primero.
SERGIO SARMIENTO: Seguramente lo tocaron y por eso la gente empezó a decir…
DARIÁN STAVANS: Exactamente, cuando regresé a la tienda dije, bueno, ¿cómo es que se vendieron? “Pues toqué los discos y en cinco minutos se me vendieron los cinco a gente diferente”. Entonces, bueno, así empezó mi carrera. De ahí inicié…
SERGIO SARMIENTO: Perdón que te diga esto, ¿no te distrae en tu trabajo como compositor y como músico?, porque además tu esposa me ha dicho que cuando te pones a componer…
DARIÁN STAVANS: Deja de existir el mundo.
SERGIO SARMIENTO: Pero completamente.
DARIÁN STAVANS: Y lo anuncio.
SERGIO SARMIENTO: Eres intratable. ¿Pero no te distrae el trabajo de distribuir los discos?
DARIÁN STAVANS: Mira, Sergio, sí me distrae y de hecho esto ha llegado a crecer ya a tal punto que he empezado ya como a delegarlo, porque empezó como un experimento y poco a poco saqué un disco, saqué otro, y ahora tengo de mis propios discos tengo 15, pero aparte tengo una pequeña empresa…
SERGIO SARMIENTO: Yo tengo como diez, o los tengo todos.
DARIÁN STAVANS: Yo creo que debes de tener los 15. Y aparte tengo una empresa de música clásica…
SERGIO SARMIENTO: Más o menos un tanto así tengo.
DARIÁN STAVANS: Un tanto así. Y tengo una empresa de música clásica que tengo otros 50 y tantos discos, que yo hago también. O sea, yo no toco la música, pero yo hago el negocio, digamos. Entonces yo soy uno de esos extraños ejemplos de la mezcla entre la sensibilidad muy refinada y al mismo tiempo el comercio.
SERGIO SARMIENTO: No como un Van Gogh, que solamente vendió un cuadro en toda su vida.
DARIÁN STAVANS: Y tampoco de los que cree que uno debe de vender en el Metro y ahí te quedas. Yo creo que el músico debe tener una dignidad y debe de encontrar un espacio, cualquiera que éste sea, en mi caso fue a través de los discos.
SERGIO SARMIENTO: Tus primeros discos, como “Poética”, como “Piezas sentimentales”, son piano, es nada más piano, pero en los últimos discos tienes orquesta, tienes…
DARIÁN STAVANS: Música de cámara.
SERGIO SARMIENTO: Música de cámara, es completamente distinta esta música. ¿Cómo decidiste hacer este cambio?
DARIÁN STAVANS: Cuando saco yo el primer disco para piano, bueno, saco uno, te cuento cómo se vende, se empieza a vender, entonces empiezo a darle un giro comercial al asunto. Saco otro disco de piano y otro, y otro más, porque era lo que yo podía hacer, porque soy pianista. Entonces me era costeable rentar un piano, rentar un estudio de grabación y finalmente sacar otro disco de piano más y otro disco de piano más, que forman en conjunto una secuencia de discos para piano. Pero llegué a un punto en que se volvió un conflicto, Sergio, porque, ¿hasta cuántos más puedes llegar a sacar?
SERGIO SARMIENTO: Te puedes volver repetitivo.
DARIÁN STAVANS: Sí, y al mismo tiempo cómo resolver el conflicto, un poquito de rentar una orquesta o pagar músicos, lo sientes muy caro para sacar unas grabaciones, siempre y cuando uno lo hace de forma independiente. Entonces tuve la gran suerte y al mismo tiempo la época de ahora, la cibernética, la tecnología, me permite utilizar computadoras con recursos instrumentales originales, en donde se edita y se hacen orquestaciones ahí…
SERGIO SARMIENTO: ¿No trabajas con una orquesta, trabajas en la computadora?
DARIÁN STAVANS: Trabajo en la computadora, pero tengo instrumentos que les llaman samplers, que son instrumentos originales de los instrumentos, tengo a la Sinfónica de Berlín, tengo a las sinfónicas de los mejores Stainways del mundo en la computadora.
SERGIO SARMIENTO: ¿Y en cuestión de derechos qué significa esto?
DARIÁN STAVANS: No significa nada, simplemente tú compras el programa, al comprar el programa compras el derecho.
SERGIO SARMIENTO: Los puedes usar.
DARIÁN STAVANS: Por usar ese instrumento. Entonces tocas y suena, tú asignas el instrumento ya con toda la partitura.
SERGIO SARMIENTO: Suena como muy mecánico, como muy cibernético.
DARIÁN STAVANS: Parecería, pero…
SERGIO SARMIENTO: ¿Es creativo?
DARIÁN STAVANS: Es muy creativo, y de hecho mis últimos discos, especialmente los de orquesta, el de cámara no, ese sí está hecho por gente tocando…
SERGIO SARMIENTO: ¿Cómo se llama el de cámara?
DARIÁN STAVANS: El de cámara, “Modern chamber music”.
SERGIO SARMIENTO: “Modern chamber music”, sí, efectivamente.
DARIÁN STAVANS: Que hay para clarinete, para orquesta, trae de varias cosas, sí es en vivo. Pero, por ejemplo, “Noir et blanc” y “Prayer”, que son dos discos para orquesta, están hechos en un cuarto de cuatro por cuatro, editados, tocados, asignados por mí, y es una orquesta realmente natural.
SERGIO SARMIENTO: ¿Trabajas en tu casa?
DARIÁN STAVANS: En mi casa, ahí tengo todos los equipos, ahí tengo las máquinas, ahí tengo prácticamente todo.
SERGIO SARMIENTO: ¿Y ahí haces también cuestiones de piano, también te grabas, tienes tu propio estudio ahí mismo?
DARIÁN STAVANS: Sí, tengo ahí mismo el piano, pero ahora tengo un piano digital, porque ahora el piano digital lo asigno a la máquina y entonces en la máquina asigno el piano que yo quiera.
SERGIO SARMIENTO: ¿No se pierde con un piano digital la sutileza, la capacidad de ser pianísimo, de ser forte?
DARIÁN STAVANS: Ahora no, hace diez años era muy difícil, porque los instrumentos eran electrónicos y se oían los instrumentos muy electrónicos. Hoy difícilmente puedes encontrar una diferencia entre uno hecho y uno no hecho, o sea, simplemente son hechos con instrumentos originales, lo que pasa es que la técnica cambia.
SERGIO SARMIENTO: ¿Nunca te han ofrecido un contrato de una disquera tradicional?
DARIÁN STAVANS: Nunca, y además no creo que lo aceptara.
SERGIO SARMIENTO: ¿Por qué?
DARIÁN STAVANS: Híjole, Sergio, te metes a temas muy difíciles. Uno, porque ya me acostumbré un poco a que lo hago yo solo, entonces hay una especie de glamour en el hacerlo desde la inspiración hasta la cobranza.
SERGIO SARMIENTO: ¿Como un lobo estepario?
DARIÁN STAVANS: Sí, ya hay una costumbre en esto y, dos, siempre hay un poquito de miedo, bueno, ¿le vas a dar a la disquera, qué es lo que va a hacer, te va a reportar la realidad? Y realmente aparte porque nunca hubo una oferta, o sea, siempre fue un camino y saqué yo un disco, y saqué otro, y saqué un cuarto, un quinto, y la gente los empezó a comprar y se hizo un negocio independiente.
SERGIO SARMIENTO: Me he dado cuenta que mucha gente te conoce, o sea, no eres Paulina Rubio, me queda claro, o Talía, o Luis Miguel, pero mucha gente te conoce. ¿Cuántos discos tuyos se han vendido?
DARIÁN STAVANS: Mira, no he llevado la cuenta exacta, pero yo creo que por lo menos unos 100 mil, 150 mil, o 200 mil. Mira, más cuando decido cambiar el precio de los discos, hace como siete u ocho años. Porque cuando yo inicié, pues inicié en el boom de los discos, cuando aparece el compacto, y se vendían a 150 pesos, como la mayor parte de los discos. Ahora, con todo el cambio de lo pirata y todo eso, es un poco difícil el mercado, pero más que nada fui aprendiendo de los Achar, ahora sí, que tú los nombras…
SERGIO SARMIENTO: Los dueños de la Gandhi.
DARIÁN STAVANS: Gandhi, que su mercado es pensar un poco en la gente. Ellos lo que hacen es abaratar el libro, abaratar el disco para que la gente lo pueda comprar.
SERGIO SARMIENTO: Bueno, ahora ya no, porque ya están prohibidos los descuentos en los libros, pero en discos afortunadamente no.
DARIÁN STAVANS: Pero en discos sí. Pero su política es ésa, el que realmente la gente pueda llegar. Y una vez me llegó un mail de una gente que me ilustró perfectamente bien este punto y me dijo, “yo soy un estudiante de piano y pude comprar un disco suyo gracias a que vale 33 pesos en una tienda, y se lo pude regalar a ni novia, si me hubiera costado 150…”.
SERGIO SARMIENTO: ¿Y es rentable vender un disco a 33 pesos?
DARIÁN STAVANS: Ahora sí, si lo haces tú, sí. Si tiene que pasar por veinte manos, pues no. Ahora, te vas al volumen, obviamente entre más bajo es el precio más alcance tienes, pero más gente lo escucha, y a más gente le nutre, a más gente le llega, más gente la usa. Y eso es lo que importa, Sergio, por una parte aquí, porque por supuesto hay una parte de comercio, que es una parte importante, pero…
SERGIO SARMIENTO: Uno tiene que vivir, hasta un músico, hasta un artista tiene que vivir.
DARIÁN STAVANS: Por supuesto, pero la parte más importante aquí es que la gente lo pueda llevar a su casa y que diga, bueno, lo compré y lo tengo, y lo puedo escuchar, porque al final de cuentas pienso yo que te alimenta el alma, que eso es el punto básico en la música, es el alimento del alma, desde mi punto de vista.
SERGIO SARMIENTO: En los Estados Unidos el disco, el compacto, está declinando con rapidez, ¿cómo te estás adaptando al mundo digital, al mundo del Internet?
DARIÁN STAVANS: Tengo unas páginas web, una página está en español, una página está en inglés, y la música se puede comprar también ya en MP3, y así me estoy adaptando. O sea, va tan rápido esto que el compacto tiende a bajar y ahora ya se bajan los downloads en MP3.
SERGIO SARMIENTO: Directo y te pagan con tarjeta de crédito.
DARIÁN STAVANS: Te pagan con la tarjeta de crédito, se abona a la cuenta y lo bajan desde la página web, tanto en español como en inglés lo pueden hacer, en ambas páginas, con toda la comodidad, con toda la seguridad del mundo.
SERGIO SARMIENTO: La música, nos decías, es muy importante, tú te encontraste con la música al año y medio de edad, dijiste, “esta música tiene numeritos”, estabas escuchando a Bach. Desde siempre hemos escuchado música los seres humanos, ¿por qué necesitamos la música?
DARIÁN STAVANS: Porque siento yo que es el alimento del alma, es el alimento que te permite el equilibrio emocional, y hasta eso se ha visto científicamente. Alguna vez me dijo una amiga, “tu música la trabajo en un laboratorio de química y hasta la rata se quedó relajada”.
SERGIO SARMIENTO: ¿Eso es bueno o es malo?
DARIÁN STAVANS: Pues yo creo que es bueno, porque hay sentimientos. Tengo una perra que cuando acaba la música se estira y vuelve a reflexionar junto conmigo. Entonces es como un universo especial el mundo de la música, es tan abstracta que tiene únicos alcances.
SERGIO SARMIENTO: Darián, ¿qué quieres ser cuando seas grande?
DARIÁN STAVANS: Músico.
SERGIO SARMIENTO: ¿Cómo te ves en 20 años, si todo funciona como tú quisiera qué tipo de música estarías haciendo, cómo estarías distribuyendo tu música, qué te gustaría estar haciendo?
DARIÁN STAVANS: Mira, bendito sea Dios, me ha ido bien, ya exporto música también, vendo vía Internet y demás, como te comenté, en mis páginas, que se pueden ver en http://www.darianstavans.net/ en inglés. Y exporto, vendo en México. ¿Y qué veo a 20 años? Pues veo, los seres humanos evolucionamos dentro de lo mismo, siempre digamos un paso arriba y paso arriba, pero siempre somos el mismo planteamiento, la retórica se vuelve a plantear, y resuelves un conflicto para llegar al punto original, a un punto más alto. Entonces se van acumulando los pasos.
SERGIO SARMIENTO: ¿Sigues siendo ese mismo niño que se asombró con la música de Bach y dijo “esta música tiene números”?
DARIÁN STAVANS: No, no soy el mismo niño, soy un hombre experimentado que la ha pasado y la ha sufrido porque, no te creas…
SERGIO SARMIENTO: Ha sido difícil.
DARIÁN STAVANS: Ha sido difícil, ha sido muy difícil.
SERGIO SARMIENTO: ¿Tienes familia?
DARIÁN STAVANS: Tengo a mi mujer, tengo a mi esposa, no tengo hijos todavía, pero ella es mi gran compañera.
SERGIO SARMIENTO: Entonces hay una responsabilidad además financiera, ¿no?
DARIÁN STAVANS: Por supuesto, y hay que sacar todos los días ahora sí el bolillo, como dicen, la comida, pagar lo que significa la vida real, porque esto te lleva al universo, al cosmos y demás, y la gente piensa que uno vive en el limbo y uno no tiene ningún tipo de problemas. La única diferencia entre los compositores y la gente que no lo son es que tenemos una sensibilidad educada, muy educada. Esa es la diferencia, y la usamos, es el insumo principal. O sea, uno parte de la sensibilidad que está a flor de piel.
SERGIO SARMIENTO: La ventaja de una disquera tradicional es que ya tienen las formas de entrar a las estaciones de radio, ya tienen la forma de promoverte, de ponerte en todas las tiendas de México o del extranjero. ¿No extrañas esa posibilidad de, quizás aunque pierdas un poco del control de tu obra, el que tengas quizás no 150 mil discos vendidos, sino un millón?
DARIÁN STAVANS: No lo extraño, Sergio, y además cada vez que logro dar un paso y hay un reconocimiento, o un e-mail, es una alegría enorme, el que diga: yo lo pude lograr, lo pude acomodar, lo pude ahí poner, y la gente cuando escribe, bueno, me dice unas palabras hermosísimas. Eso es lo que realmente me resuelve y me nutre. Cuando le dejas al otro, porque al final de cuentas, ¿de quién es la música, la música es mía? Pues no, es tuya también, o sea, tú la oyes y tú haces tu propia versión de mi propia música.
SERGIO SARMIENTO: “La palabra es mitad de quien la habla y mitad de quien la escucha”, dice Michel de Montaigne.
DARIÁN STAVANS: Exactamente, Sergio. Y aquí pasa un poco lo mismo. Entonces esto se acaba, se toca la música, se pasa el tiempo y deja una impresión en el oyente que a final de cuentas es su propia vivencia o su propia interpretación, o su propia audición, o experiencia de la música que escuchamos.
SERGIO SARMIENTO: ¿Te inquieta que ahora que la gente, sobre todo los jóvenes, están escuchando música en MP3, en lugar de un disco compacto o un disco de acrílico, están perdiendo un porcentaje determinado de los armónicos de esa música, están perdiendo una parte de esa música?
DARIÁN STAVANS: Bueno, el MP3 pierde un poquito de calidad, pero a como van avanzando las tecnologías y demás, dentro de unos años prácticamente yo creo que la digitalización va a ser el punto base. Ahora, sí siento inquietudes, y la gente me escribe mucho, entonces si la gente tiene cualquier tipo de inquietud y demás, o la gente quiere preguntarme cosas, se puede comunicar directamente conmigo.
SERGIO SARMIENTO: ¿Tú les respondes directamente?
DARIÁN STAVANS: Yo respondo o mi asistente, y el número es el 1019 -3146.
SERGIO SARMIENTO: ¿Y sí te llama directamente así la gente?
DARIÁN STAVANS: Sí, me llaman, y me dicen, “oiga, ¿usted cree que el disco…?”, para comprarlo o para esto, para lo otro, y yo los atiendo con mucho gusto, siempre con mucho cariño.
SERGIO SARMIENTO: ¿Pero puedes tener ese contacto directo, ese contacto personal, cuando ya estás vendiendo una cantidad de discos importantes, y ya no solamente los tuyos, sino otros también?
DARIÁN STAVANS: Pues me hago el espacio, Sergio, me hago el espacio siempre, a la mejor no es inmediato, pero tiendo a atender a la gente, porque me parece que personalizar da siempre un camino más rápido hacia la viabilidad de las cosas.
SERGIO SARMIENTO: Darián Stavans, un músico mexicano, compositor, pianista, arreglista, gracias por conversar con nosotros.
DARIÁN STAVANS: Al contrario, un placer, Sergio, por estar en tu programa.
SERGIO SARMIENTO: Y a usted, amigo televidente, que hace posible este programa, se lo agradezco también, y lo dejo con esta música y quizás usted se dé cuenta por qué me llamó a atención desde la primera vez.
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