VERSIÓN ESTENOGRÁFICA DE LA ENTREVISTA CONCEDIDA POR MARÍA ELENA MORERA, PRESIDENTA DE MÉXICO UNIDO CONTRA LA DELINCUENCIA, Y EDUARDO GALLO, AL PERIODISTA SERGIO SARMIENTO, CONDUCTOR DEL PROGRAMA “LA ENTREVISTA CON SARMIENTO”, DE TV AZTECA.
SERGIO SARMIENTO: Hola amigos, qué tal, sean ustedes bienvenidos a La Entrevista. Hoy se encuentran con nosotros María Elena Morera, ellas es Presidenta de México Unido contra la Delincuencia, su esposo Pedro fue víctima de un secuestro y fue mutilado por sus secuestradores. También con nosotros Eduardo Gallo, él perdió una hija, una hija precisamente víctima de un secuestro también, su hija fue no solamente secuestrada, sino asesinada por sus secuestradores. Vamos a estar hablando del secuestro. Quizás no es el delito más común, pero el secuestro es el crimen que más conmociona los cimientos de una familia, es un tipo de delito que deja a cualquier familia en una inseguridad absoluta, que la pone de espaldas contra la pared, que la lleva a los límites extremos de su tolerancia psicológica y que finalmente puede destruir anímicamente, así como económicamente, a cualquier familia. Hemos tenido secuestros durante mucho tiempo en México, pero en los últimos tiempos ha habido oleadas crecientes de secuestro. México se ha convertido, según algunos expertos, en el segundo país en el mundo en materia de secuestros. Y no es un delito que nada más afecte a quienes tienen dinero, cada vez es un delito que afecta más a familias de clase media, de clase media baja, que a veces son secuestrados o que ven a sus hijos secuestrados por cantidades relativamente pequeñas de dinero, por lo menos pequeñas para quienes lo vemos de afuera, pero que son todo el patrimonio de una familia de escasos recursos.
Yo quiero agradecer a María Elena Morera y a Eduardo Gallo que estén con nosotros aquí en La Entrevista para hablar de este delito, que ahora se convierte nuevamente en materia de atención de los medios de comunicación por el secuestro y asesinato de Fernando Martí, el hijo del empresario Alejandro Martí, pero que no nos ha dejado, aunque el problema viene en materia de oleadas, ¿no es así, María Elena? Tuvimos un periodo muy fuerte allá en los años 90, una especie de baja, pero ahora estamos viendo una oleada realmente incontenible de secuestros.
MARÍA ELENA MORERA: Así es. Gracias, Sergio, por la invitación. Como tú bien dices, en los años 90 hubo una oleada muy grande, después baja, luego vuelve a subir en el 2004, después logramos que vuelva a bajar, y bajó bastante en el 2005 y en el 2006, y a partir del 2007 vuelve a repuntar. México Unido contra la Delincuencia lo vino diciendo todo el año pasado, que estaba repuntando el delito de secuestro, y desgraciadamente ahora ya lo vuelven a retomar las autoridades y los medios después de esta tragedia, que yo creo que esta tragedia sólo simboliza la tragedia que están viviendo muchas familias mexicanas, y que han vivido muchas familias mexicanas, porque hoy el secuestro tiene un alto grado de violencia, y realmente nosotros estamos completamente indignados con la falta de respuesta de la autoridad, y sobre todo porque ya habíamos logrado que fuera hacia abajo y otra vez tenemos índices altos.
SERGIO SARMIENTO: ¿Tenemos alguna idea de las cifras de secuestros, sabemos cuántos secuestros se están cometiendo en nuestro país cada mes?
MARÍA ELENA MORERA: Mira, nosotros sólo manejamos en México Unido contra la Delincuencia cifras oficiales. Fueron el año pasado alrededor de 900 secuestros que fueron denunciados ante la autoridad, ahora falta la cifra negra, que realmente a nosotros no nos gusta manejarla, por el tema de la percepción. Cuando manejas la cifra negra los ciudadanos realmente nos sentimos mucho más vulnerables en este sentido. Y lo que sí tenemos que hacer es por supuesto denunciarlo, pero comprometernos todos los mexicanos, si queremos un México distinto, es un compromiso de todos los mexicanos. Las autoridades solas no lo van a hacer, porque además no tienen interés en hacerlo.
SERGIO SARMIENTO: Pero, Eduardo, tenemos razones en sentirnos vulnerables, ¿no es así?
EDUARDO GALLO: Definitivamente. Digo, tan vulnerables y tantas razones como que normalmente encontramos que hay policías o ex policías involucrados en los secuestros, en las bandas de secuestradores, sea porque proporcionan información o sea porque participan directa y activamente. Entonces si la autoridad es la que está formando parte de estas bandas, que esto no quiere decir que todos los policías sean delincuentes ni que en un momento determinado en todos los delitos estén involucrados policías, pero sí en el de secuestro en particular sí hay mucho involucramiento de policías, porque son quienes conocen el modus operandi, son quienes saben en un momento determinado cómo van las señales de radio, cómo van todos los movimientos de la policía, y pueden en un momento determinado estar interceptando las señalas o recibiéndolas y actuando. Esto nos hace vulnerables, pero también nos hace vulnerables el hecho de que desgraciadamente nuestros ministerios públicos dejan mucho que desear a nivel federal, estatal, dejan muchísimo que desear. Hay mucha incapacidad, malos sueldos también, de tal suerte que tampoco podemos pedir tener los mejores ministerios públicos si no estamos dispuestos a pagarlos. Pero ese no es el tema en este momento, sino el punto es la vulnerabilidad a la que estamos sujetos, precisamente porque tenemos ministerios públicos que no necesariamente saben lo que están haciendo y que no saben investigar, y policía que tampoco sabe. Vemos policías que sí han aprendido a investigar, en la policía federal, que han estado preparando policías en las estatales, pero que no son suficientes para cubrir todo el territorio nacional ni tampoco los delitos tan especiales como el secuestro.
SERGIO SARMIENTO: Yo veo una banda, como esta de La Flor, parece que así se llama la banda que secuestró y asesinó a Fernando Martí, son bandas ya muy profesionales. ¿No es así?
MARÍA ELENA MORERA: Son bandas profesionales, desde luego, y sobre todo que son bandas muy violentas, porque la banda no inicia siendo violenta, por ejemplo ésta. El primer secuestro del que se tiene documentación no mató a nadie, regresó a la víctima con bien, sin embargo, en el segundo secuestro hay un problema en la negociación, se alteran los delincuentes, matan al acompañante de la víctima, y ya vimos en esta que matan al chofer, casi matan al guardaespaldas y mataron al niño.
SERGIO SARMIENTO: Pensaron que habían matado al guardaespaldas.
MARÍA ELENA MORERA: Pensaron que habían matado al guardaespaldas y matan al niño. Las bandas se vuelven con el tiempo más violentas.
SERGIO SARMIENTO: Ahora, ¿no se hacen daño a sí mismos? Si matan a su víctima, y si ya se sabe que estas bandas matan a sus víctimas, pues no van a poder mantener su negocio. ¿Por qué lo mataron, o fue un problema de que lo reconocieron, qué tipo de circunstancias pueden llevar a que una vez pagado el rescate se mate a la víctima?
MARÍA ELENA MORERA: En este caso falta ver las investigaciones, pero de manera general, si la víctima los reconoce, si se ponen nerviosos, si no estuvieron contentos con la negociación, estamos hablando de delincuentes, o sea, gente que verdaderamente está loca para hacerle a esto a una familia. Y yo creo que aquí lo que es muy grave es el rompimiento que hay socialmente, porque vemos entre las bandas de secuestradores, como decía Eduardo, hay algunos policías, pero también vemos médicos metidos en bandas de secuestro, vemos a amas de casa, menores de edad, vemos contadores. Entonces realmente sí nos tenemos que preguntar por qué los mexicanos le podemos hacer daño a otro mexicano. ¿Es solamente por un problema de impunidad o qué tenemos que reestructurar como país? Y nosotros en el tema de secuestro pedimos, desde el mes de febrero, ante la reunión de procuradores, que se hiciera un consejo ciudadano en el secuestro, donde pudiéramos ver qué está pasando en cada etapa. Porque, como bien también comentaba Eduardo, puede ser que el tema, el problema, pueden ser los policías o pueden ser los ministerios públicos, pero también puede ir más allá. Nosotros quisiéramos tener, y que fueran transparentes las autoridades, lo cual el día de hoy no son, cuántos secuestros se están cometiendo, a cuántos presuntos secuestradores se están deteniendo, qué pasó con ellos con la policía, qué pasa con ellos cuando llegan al ministerio público.
SERGIO SARMIENTO: Hay todavía esta idea de que muchos de ellos quedan en libertad, por lo menos con mucha rapidez.
MARÍA ELENA MORERA: Sí, por supuesto, aquí en el D.F. ya nos soltaron en estos dos últimos años 250 personas que estaban en los reclusorios por privación ilegal de la libertad. Entonces queremos saber si el problema está en la policía o si el problema está en los ministerios públicos, si los jueces reclasificaron el delito y entonces resulta que siempre no era secuestrador, simplemente te había llevado a dar un paseo, o si el problema está en las cárceles. Entonces si nosotros pudiéramos tener todo el esquema completo, a los ciudadanos nos serviría para creer en ellos y a las autoridades para hacer algo.
SERGIO SARMIENTO: ¿Cuál es tu visión, Eduardo, en dónde estamos fallando?
EDUARDO GALLO: Yo creo que fallamos en el sistema, el sistema está diseñado para poner en libertad a los delincuentes, el sistema funciona de tal manera que sólo el idiota y el pobre están en la cárcel. Voy a poner un ejemplo sencillo. En un juicio para que verdaderamente haya presión sobre el ministerio público que está adscrito en el juzgado, y que éste esté permanentemente metido a fondo haciendo su trabajo, se requiere la participación de la víctima. Sin la víctima no puedes hacer gran cosa. El mejor para interrogar, para plantear diferencias, para encontrar errores en las respuestas o respuestas que no son correctas, es la víctima o los familiares de la víctima. En el momento en que el sistema permite que un juicio se alargue, y lo voy a hacer rápido y fácil, mi hija fue secuestrada y asesinada en el 2000, hoy no se ha iniciado el juicio del último secuestrador que detuvimos a finales del 2002, no se ha iniciado el juicio del fuero común por el homicidio y secuestro de Paola Gallo.
SERGIO SARMIENTO: ¿Y por qué no se ha iniciado?
EDUARDO GALLO: Por diversos formulismos, por diversas cuestiones, porque primero se le juzgó en el fuero federal por el delito de delincuencia organizada, y fue sentenciado a seis años y medio por ese delito, y entonces recluido en un penal federal, y el juez del fuero común de Morelos no se atreve a pedir que se lo manden antes de que concluya la sentencia, o para que concluya su sentencia en un penal estatal. Simplemente por esa razón tan sencilla no se ha iniciado el juicio. ¿Cuántas víctimas o familiares de víctimas pueden aguantar ocho años esperando que haya un proceso penal, no una sentencia, un proceso penal?
SERGIO SARMIENTO: Justicia que no es expedita no es justicia, ese es un precepto universal.
EDUARDO GALLO: Entonces frente a una situación como ésa y frente a 28 mil supuestos más que permiten que el juicio se alargue y se alargue y se alargue, diez y doce, y catorce años, la víctima abandona el juicio, ya no quiere saber nada, la doble victimización le duele demasiado, abandona todo y ese es el momento en que todo mundo puede llegar a arreglos y a componendas, o a que se desvanezcan las pruebas, porque empiezan a aparecer los testigos falsos, que van y dan testimonios de lo que no fue, y los ponen en automático en posibilidades de defenderse, de desvanecer los datos o de ser sentenciados con sentencias muy benévolas. El problema está en el sistema, el sistema tiene que operar de tal manera que, como tú lo dijiste ahorita, sea rápido y expedito, pero además no someterse a pruebas que son absurdas. Te vas a tener que carear, niño que fuiste secuestrado, te tienes que carear con tu secuestrador. Por amor de dios, ¿que el secuestrador tiene derechos?, tiene más derechos el niño.
SERGIO SARMIENTO: Pero aquí la víctima usualmente no tiene ningún derecho.
MARÍA ELENA MORERA: Usualmente no tiene ningún derecho la víctima.
EDUARDO GALLO: Usualmente no tiene ningún derecho, no tenemos ni siquiera derecho a comparecer en el juicio como parte. No somos más que coadyuvantes, así, coadyuvantes del ministerio público. Entonces así no puede funcionar, lo que está mal es el sistema. No necesitamos ir muy lejos para saber en dónde están las fallas del sistema, nos podemos sentar cualquier día, con mucho gusto, y empezamos a analizar, y vas a encontrar que la principal falla es tiempo, ese es el principal elemento del sistema para ponerlos en libertad.
SERGIO SARMIENTO: María Elena, ¿cómo lo ves tú, qué es lo que hay que hacer para lograr una mayor efectividad en el ataque a este crimen que tanto agravia a la sociedad?
MARÍA ELENA MORERA: Yo creo que tiene que haber una decisión de Estado. Realmente los gobernadores y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, que al final del día son los responsables, porque es un delito del fuero común, no se han dedicado ni a prevenir, ni a investigar ni a castigar el secuestro. Y entre las autoridades federales y las autoridades locales encontramos que tienen diferencias casi personales y de partido que realmente a los ciudadanos no nos importa en lo más mínimo.
SERGIO SARMIENTO: Y lo hemos visto ahora en el caso de Fernando Martí.
MARÍA ELENA MORERA: Exactamente.
SERGIO SARMIENTO: Con pleitos absurdos entre políticos.
MARÍA ELENA MORERA: Es una pena, porque ellos lo que están buscando, alguno estará buscando algún trofeo que llevarse, y lo único que nos hemos llevado son ataúdes en México. Entonces yo creo que sí tiene que haber una respuesta de Estado. Por supuesto tiene que integrarse un solo grupo que esté trabajando en esto, que sea compacto, que los policías que trabajen en los ministerios públicos en el tema de secuestro, además de ser especialistas, que verdaderamente existan controles de confianza, exámenes de controles de confianza rigurosos para ellos, que si salen de la corporación, o que si salen y se van a otra área, que les den un seguimiento. Mientras no tengamos esto, mientras no tengamos procesos en la policía, bueno pues entonces no vamos a avanzar. Pero necesitamos realmente una decisión de Estado, que no nos vuelvan a decir, “sí, sí vamos a hacerlo, ya estamos haciendo otro programa más para la Procuraduría, otro programa más para la Secretaría de Seguridad Pública”. Creo que los ciudadanos ya estamos hartos de eso, de sus programas que sacan, ya estamos hartos de las declaraciones que han hecho. Yo creo que ahora con el tema del asesinato de Fernando Martí pues ha habido declaraciones muy desafortunadas de la autoridad. Yo creo que ya no queremos eso, queremos que realmente se tome una decisión de Estado que las cosas se van a hacer distintas.
SERGIO SARMIENTO: ¿Por qué cada vez que hay un crimen sonado, por qué cada vez que vemos una manifestación enorme de la sociedad en contra de este tipo de delitos, por qué solamente cuando hay un caso como éste nos damos cuenta de lo importante que es el secuestro, de lo mortífero que es para cualquier familia desde el punto de vista económico? En un robo te quitan el dinero que traes, en un secuestro te quitan el patrimonio de toda una vida.
MARÍA ELENA MORERA: Sí, te deshacen la familia.
SERGIO SARMIENTO: Y te deshacen a la familia. Bueno, ¿qué es lo que pasa, simple y sencillamente se olvida, nos olvidamos en la sociedad, es culpa de los medios de comunicación que no sabemos presionar, de quién es la culpa, Eduardo, María Elena?
MARÍA ELENA MORERA: Yo creo que es responsabilidad de todos, principalmente de las autoridades, pero yo creo que todos somos corresponsables en esto.
EDUARDO GALLO: Mira, yo creo que sin duda hay un interés de las autoridades en echarle tierra siempre a todo aquello que les crea un malestar político, todo aquello que les merma un capital político para las siguientes elecciones y para que su partido pueda seguir siendo el dominante. Definitivamente por ahí tenemos uno de los principales elementos con los cuales se acalla la magnitud de los delitos. Es muy común, lo hemos visto muchas veces, que los procuradores salen a decir, “está aumentando el número de denuncias, no el número de delitos, soy tan bueno que ya confían en mí”. Simplemente empiezan a manipular las cosas. Ese es uno de los elementos. El otro de los elementos es que nosotros no creemos en la autoridad. Llega un momento en que le hemos perdido la fe, le hemos perdido la confianza, le hemos perdido la esperanza, vivimos en la desesperanza, en la desazón, y entonces no queremos siquiera saber de la autoridad, mucho menos acercarnos a denunciar, mucho menos entrar a un juicio o a un proceso y, bueno, evidentemente eso también nos vuelve ajenos a lo que está sucediendo en la realidad. Y estos dos elementos, sumados con que los medios muchas veces recurren a la noticia de manera espectacular para poder atraer a su campo al auditorio, pues hace que si es fútbol o que si son olimpiadas, o si es alguna otra situación, bueno, pues que jalen la atención hacia allá y vayamos descuidando los delitos que están sucediendo o las cosas graves que están sucediendo para la sociedad, y que perdamos el rumbo de lo que estábamos luchando. Y como esto podemos hablar de muchos ejemplos que hemos venido luchando, por un lado a través de México Unido, pero aún antes y aún después hemos luchado por muchos conceptos. Y pongo un ejemplo tan sencillo como los juicios orales, tenemos años hablando de juicios orales, ¿y qué ha pasado con los juicios orales?, últimamente ya ni se habla de los juicios orales...
MARÍA ELENA MORERA: Bueno, ya pasó la ley.
SERGIO SARMIENTO: Ya están aprobados, pero todavía no empiezan.
EDUARDO GALLO: Espérame, espérame, y muchos de los juicios orales que se han aprobado en las entidades federativas más valía que no se hubieran aprobado como procedimientos, porque cada quien lo hace como se le da la gana, no como era necesario, no como los ciudadanos lo necesitamos, no como las víctimas lo necesitamos, sino como a ellos les conviene para tener capital político, para tener recursos que se van generando de un sistema que está corrupto y que genera dinero para también para las distintas personas.
SERGIO SARMIENTO: ¿Es la pena de muerte la solución?
MARÍA ELENA MORERA: Yo creo que no es la pena de muerte la solución. Se ha visto en muchas partes del mundo que esto no baja los delitos. Sí es verdad que es una manera de hacer justicia y de decir, “hiciste tanto daño que no mereces seguir viviendo”. Pero no baja los índices de delincuencia, no readapta a los demás que lo vean. Yo creo que lo que bajaría los índices de secuestro es que realmente detengan a los delincuentes y verdaderamente...
SERGIO SARMIENTO: Que acaben con la impunidad.
MARÍA ELENA MORERA: Claro, que acaben con la impunidad, con la corrupción, y que realmente trabajemos por la prevención del delito. Yo creo que nos falta mucho que hacer en legalidad, mucho que hacer en educación, mucho que hacer en salud, mucho que hacer en desarrollo social. Pero mientras esto avanza, queremos una decisión firme de las autoridades que sí van a detener a los delincuentes.
SERGIO SARMIENTO: Eduardo.
EDUARDO GALLO: Yo coincido con María Elena en muchas cosas, pero yo sí discrepo en relación a la pena de muerte, yo sí creo que hay que aplicarla. Yo creo que llegó el momento en el que ya basta de que esto esté sucediendo y de que sigamos teniendo lástima por los delincuentes. No es posible que los tengamos mantenidos como haraganes, porque no hacen otra cosa...
MARÍA ELENA MORERA: Pero no es por lástima.
SERGIO SARMIENTO: El que no sea disuasivo no importa en realidad.
EDUARDO GALLO: En donde están corrompiendo al resto de sus compañeros de penal, donde siguen operando bandas que participan en secuestros o que participan en otro tipo de ilícitos. Yo creo que hay un momento en el que tenemos que diferenciar a aquél que es readaptable de aquél que no es readaptable. Y el que comete un secuestro no es readaptable. ¿Entonces para qué lo queremos mantener los próximos 60 años en la cárcel? Me parece un absurdo, me parece incluso hasta más inhumano que privarlo de la vida.
SERGIO SARMIENTO: Eduardo, estabas diciendo cosas que sí se pueden hacer, de hecho me acabas de dar una lista de 25 medidas, a lo mejor no podemos hablar ahora de las 25 medidas, pero dime una, dos o tres que consideres cruciales.
EDUARDO GALLO: La autonomía del ministerio público. Hemos estado utilizando o se ha venido utilizando al ministerio público como una figura para golpear al adversario político, en lugar de para realmente procurar justicia. Tenemos que separarlo, tenemos que dejarlo independiente y dejar que el ministerio público dé los resultados de procuración de justicia nada más, y no utilizarlo para ninguna otra cosa. Pero no nada más es darle su autonomía, sino darle la independencia real, igual que al Poder Judicial. Porque al Poder Judicial, mientras tú tengas el control del presupuesto, lo controlas. Sabemos claramente que el que tiene el control del dinero tiene el control del poder. Tenemos que dejarlo ser realmente.
SERGIO SARMIENTO: Hablas aquí de protección real a las víctimas. ¿Qué significa eso?
EDUARDO GALLO: También. Protección real a las víctimas quiere decir que los mantengamos con confidencialidad en sus identidades, en sus domicilios, en todo el concepto y que no tengamos que estar haciendo la identificación de, “es que esta persona que está aquí presente, que aquí la puedes ver físicamente, y que tiene este domicilio y este nombre, es el que te denuncia por tal y cual delito”. No, si el delito es grave, dejemos a esa persona en el anonimato, protegida. Tendrán que estar todos sus datos generales, tendrán que estar en algún sobre cerrado, lacrado, dentro de la caja fuerte del juzgado, pero no tenemos por qué estárselo enseñando al delincuente.
SERGIO SARMIENTO: Aunque yo he visto los juzgados, los juzgados de verdad, no los que salen en televisión, y veo los expedientes así, pilas y pilas de papeles sobre...
MARÍA ELENA MORERA: Y ahí, que cualquiera los podría tomar.
SERGIO SARMIENTO: Así, sobre el escritorio del secretario.
EDUARDO GALLO: Pero no me refiero a tenerlos formando parte del expediente, sino guardados en una caja fuerte en poder del juez.
SERGIO SARMIENTO: ¿Qué harías tú, María Elena, qué ideas han propuesto ustedes? Sé que hay una reforma penal que está parte en el Congreso, otras partes ya se han aprobado, ¿es suficiente esta reforma o es un paso en el sentido correcto?
MARÍA ELENA MORERA: Yo creo que es un paso en el sentido correcto. Lo que pasa es que solamente están las reformas constitucionales en este momento, que es como si fuéramos a pintar un cuadro y solamente está el marco. Ahora lo que necesitamos es dibujar qué es lo que queremos pintar, y estas son las leyes secundarias, en las que sí deberemos estar los ciudadanos muy atentos de cómo hacen las leyes secundarias. Yo diría que por lo menos tendríamos que tener un código penal tipo para todos y esto facilitaría mucho las cosas en la República. En este momento no hay esto, pero veamos cómo le hacemos para que los ciudadanos estemos verdaderamente al pendiente de cómo vienen las leyes secundarias. Y después de esto entonces ya también por supuesto la transformación de las instituciones, porque las leyes en sí mismas, como sabemos, no sirven para nada si no hay una institución que las lleve a cabo y que realmente las cumpla. Y, a diferencia de eso, hoy en día tenemos quien le encuentra las fallas a la ley para no cumplirlas. Y también es un tema de decisión y de voluntad, porque mientras sigamos pensando que el ministerio público, por ejemplo, nosotros tenemos datos de oficinas de ministerio público que ven 1,500 eventos al año, bueno, pues yo quisiera saber, aunque fueran buenos, cómo los ven, ¿no? Entonces si realmente va a entrar la justicia alternativa, como debe de entrar, si van a entrar los juicios orales, si realmente la policía la vamos a poder transformar. Entonces yo creo que como ley está bien, pero tenemos que estar al pendiente de todo lo demás.
SERGIO SARMIENTO: Tenemos una PGR, y yo entiendo que los delitos de secuestro son usualmente del fuero común, pero me parece que la situación está así en todo el país, pero sí sé que la PGR dedica el 80 por ciento de sus recursos a combatir los delitos contra la salud, que finalmente son delitos sin víctima, o sea, cada quien se mete en el cuerpo lo que puede o quiere, y a lo mejor no nos gusta, ¿pero no nos hace falta reenfocar la acción de las policías en contra de los crímenes de violencia contra víctimas?
MARÍA ELENA MORERA: Sí, por supuesto. Tenemos que reenfocar lo que ha hecho PGR y lo que está haciendo la Secretaría de Seguridad Pública federal también al tema de secuestro. Nosotros, si bien tuvimos grandes avances el sexenio pasado, fue precisamente en la Agencia Federal de Investigación, esta vez con la lucha contra el narco, que bueno podrá ser muy importante, pero el tema de los delitos que nos afectan directamente como familia no está siendo tomado en cuenta lo suficiente y realmente no están haciendo hasta este momento lo suficiente. Nosotros esperamos que ante esta situación realmente lo retomen y, tenlo por seguro, que como México Unido contra la Delincuencia no nos vamos a quedar con los brazos cruzados. Y también me gustaría comentarte algo con respecto a la confianza en las autoridades. Es muy complicado tener confianza en las autoridades, y esa es una de las razones de ser de México Unido contra la Delincuencia. La razón es tener una vinculación entre los ciudadanos y las autoridades, y en el tema de secuestro esto lo hemos venido haciendo desde hace diez años y yo desde que tomo la presidencia en el 2004. Y en ese tema te quiero decir: nosotros cuando nos habla una víctima, un familiar de una víctima, lógicamente, que tienen a alguien secuestrado, nosotros los acompañamos con autoridades con las que sí tenemos confianza, los acompañamos a su casa, si es que necesitan que alguien de México Unido contra la Delincuencia los vaya a ver, le damos seguimiento a su caso, si necesitan después abogados o psicólogos les ayudamos a conseguir gente que también sea de confianza, y entonces le damos todo el seguimiento. Yo sí te diría que es una opción para la gente que no tiene en quién confiar. México Unido contra la Delincuencia no cobra un peso por esto y lo hace pensando en que otra familia no sufra lo que nosotros hemos sufrido.
SERGIO SARMIENTO: Eduardo, ¿cómo ves tú esta cosa de que la PGR le dedica la mayor parte de sus recursos a delitos sin víctima?
EDUARDO GALLO: Mira, apuntaba yo precisamente a finales del año pasado que, al hacer una evaluación del primer año de gobierno, que ese era precisamente el talón de Aquiles en el que estábamos parados, que desgraciadamente se habían enfocados todos los recursos, no digo el 80, yo hablaba de todos los recursos materiales, económicos, de esfuerzo, de inteligencia, a combatir el delito del narcotráfico. Y se nos había olvidado que había otros muchos delitos federales, que podían ser secuestro, tráfico de armas, tráfico de indocumentados, tráfico de órganos, tráfico de infantes, robo de infantes, en fin, todo este tipo de delitos...
SERGIO SARMIENTO: Crímenes con víctimas, todos estos crímenes tienen víctimas.
MARÍA ELENA MORERA: Claro, la trata de personas.
EDUARDO GALLO: Estaba habiendo un problema y no estaba habiendo atención. Pero no sólo eso, sino que además se había lavado las manos el gobierno federal sobre la base de mandar grandes cantidades de dinero a las entidades federativas para que ellos de alguna manera, con esos recursos, se apoyaran para hacer parte del trabajo que realmente le correspondía a la autoridad federal, nada más que sin fiscalizarlos. Y entonces, bueno, eso es lo que termina yendo a parar en vehículos, yendo a parar en helicópteros, yendo a parar en gastos superfluos que nada tienen que ver con la seguridad de los ciudadanos, en programas que no funcionan. Y eso es algo que apuntaba yo ya a finales del año pasado, que esto iba a derivar en un problema, y desgraciadamente lo estamos viendo y lo estamos viviendo. Yo creo que es clarísimo que es un error lo que se está haciendo en términos de atacar con tantos recursos, con tanta fuerza, al narco, no porque no lo merezca, quiero aclarar este punto, sin duda me parece que la lucha es más que justificada, pero no podemos hacerla la única, la única bandera de la lucha. Eso no puede ser.
SERGIO SARMIENTO: Pues yo quiero agradecer a los dos, Eduardo Gallo, María Elena Morera, gracias por estar con nosotros aquí en La Entrevista en este momento en que lo único que podemos decir es que estamos preocupados, estamos con el corazón en la mano por todas aquellas víctimas de los secuestros, por Fernando Martí, por supuesto, pero por las cientos de personas, o más, miles de personas, no sabemos, que en este momento están secuestradas en nuestro país. Gracias por estar con nosotros.
MARÍA ELENA MORERA: Gracias, Sergio.
EDUARDO GALLO: Gracias a ti, Sergio.
SERGIO SARMIENTO: Y a usted, amigo televidente, que hace posible este programa, se lo agradezco también. Eso es todo por hoy, nos vemos la próxima.
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